Abriendo puertas

Siempre, siempre, siempre, puedes encontrar algo en lo que tu hijo te puede ayudar cuando se acerque a ofrecerte su ayuda. Independientemente de lo que estés haciendo, siempre puedes asignarle algo qué hacer, no solo lo hará sentirse útil y capaz, sino tomado en cuenta, valioso y sin duda terminarás sorprendido con el resultado.

Por favor; “no gracias” no es una respuesta aceptable para un niño que quiere colaborar.

Hay muchísimas maneras de fortalecer vínculos y por increíble que parezca, a veces a nosotros no se nos ocurren muchas formas de hacerlo pero a ellos sí y son capaces de mucho más de lo que nosotros mismos imaginamos, no les cerremos la puerta.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/hf6q7iloijxq5p

Así, tomada de tu mano.

La vida está llena de momentos mágicos, trascendentes, inigualables e irrepetibles, como cuando tengo la oportunidad de caminar tomada de tu manita, es como si más bien se refugiara dentro de la mía, allí en un lugar secreto que te conecta con la seguridad plena como si fuera yo un súper héroe inmortal e invencible capaz de protegerte de todo, como si pensaras que tomar mi mano o caminar a mi lado te vuelve de pronto invisible a los peligros… ¿Qué más quisiera yo?

Y caminamos por la vida así, juntas, creando recuerdos, escribiendo historias, coleccionando anécdotas mientras me cuentas sobre lo que soñaste, de qué trató tu juego con muñecas, el trabajo que te tomó reconstruir tu casita de lego o cómo durmió “oso” durante la noche y te escucho, encantada con tu voz, con tu inocencia, con tu frescura y me dejo permear de tanta bondad y tanta ternura, te escucho con atención consciente de que ya irán cambiando los temas pero lo importante para ti, será siempre importante para mí.

Caminamos así por la vida, tomadas de la mano mientras pateamos piedras, bailamos sin música y también sin pena o brincamos sobre los charcos de agua… Tomadas de la mano mientras nos reímos a carcajadas o brotan de nuestro rostro algunas lágrimas.

Caminamos juntas aprendiendo cada día la una de la otra, yo te enseño cómo funciona el mundo mientras tú me recuerdas cómo debería funcionar…

Caminamos así, tomadas de la mano y me sorprendes con un pequeño y cálido besito en la mía, te miro y con una sonrisa inundada en ternura me dices: “te quiero mami” mientras yo anhelo que se detenga el tiempo, que no se me olviden estos momentos y poder capturar con mis ojos una fotografía eterna porque mi corazón late más fuerte por ti y mi sonrisa es un poco más grande desde que estás aquí.

-FMS-