Indescifrable…

Hay sin duda dolores profundos, despedidas ingratas y momentos incomprensibles… Pienso que tratar de entender la vida es injusto para nosotros como seres humanos, porque sin duda hay justicia e injusticia en ella.

Vivirla me parece mejor, abrazar las experiencias tanto buenas como difíciles por fugaces que sean y procurar obtener lo mejor de ellas. Después de todo, solo estamos aquí por un ratito y eso lo sabemos desde que nacemos.

FMS-

Fotografía: https://pin.it/qvo63eiw5jvxcm

Antigravedad

Antigravedad…

Y llega el momento en que el mar es de nuevo calmo y las situaciones vividas, abrumadoras y angustiantes en su momento, se convierten en recuerdos llenos de aprendizaje.

Y somos más fuertes y más sabios porque crecimos, el desierto nos pulió y aquel diamante escondido dentro nuestro que simboliza el área específica de la vida que necesitaba ser tratada, consigue brillar.

Todo pasa, el refrán dice que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista y es así, toda espera concluye y a todo lo que se quiere debajo del cielo le llega su hora.

Una vez más “entramos en órbita” y salimos de aquel espacio “antigravitatorio” en el que durante un tiempo todo parecía flotar en el aire, inalcanzable, sin orden ni forma definida, sin que pudiéramos tampoco tener control alguno sobre nada, de pronto empieza a caer, por sí solo, en el momento oportuno y justo donde debía, te conviertes entonces en espectador del proceso, no porque hayas cruzado los brazos sin hacer nada, sino porque aunque todos nuestros esfuerzos son válidos y nos conducen a conseguir metas y logros, a veces la vida tiene giros sorpresa que se salen de nuestras manos, momentos gratos y golpes bajos que nos recuerdan que somos pequeñas piezas dentro de un rompecabezas gigante, que todo tiene un tiempo, un lugar, y más maravilloso aún, un propósito más grande que nosotros mismos.

-FMS-

Fotografía: https://pin.it/peibn7ukbxt6vz

El día después de…

La vida está llena de momentos maravillosos, sin embargo, generalmente no es en esos días “color rosa” en los que aprendemos las mayores lecciones, son justamente los momentos difíciles los que nos ayudan a crecer y madurar, a mirar la vida desde otra perspectiva y organizar nuestras prioridades de la manera correcta, esos días “grises” nos permiten conocernos un poco más, descubrir la fuerza que llevamos dentro y si prestamos atención, nos proporcionan las herramientas necesarias para afrontar futuros desafíos.

Cuando decidimos aprender la lección que cada vivencia nos deja, nunca seremos los mismos después de la adversidad, continuaremos un poco más fuertes y un poco más sabios.

En la vida todo sigue su curso y hasta la espera más larga concluye, tarde o temprano las piezas que por un momento parecían desencajar, poco a poco vuelven a la posición que ocupaban, o en todo caso, al nuevo lugar en donde les corresponde estar.

Cuando atravieso un momento difícil me gusta pensar en el “día después de…”, entiéndase como el momento de quietud y calma en el que vamos a encontrarnos una vez que la tormenta cese, pensarlo me ubica de manera más aterrizada y objetiva en mi realidad actual, me permite salir del “centro del huracán” y recordar que el sol siempre vuelve a brillar, muy pronto volveré a sonreír con libertad, a respirar con naturalidad y la comprensión de que todo sucede con un propósito trae paz a mi interior. 

Somos personas únicas y creo también que nuestras vivencias ayudan a que lo seamos, cada situación que atravesamos tiene una finalidad no sólo en nuestra vida sino también en la de los demás, fuimos creados para tener propósito y significado, estamos conectados unos con otros, la prueba que superaste hoy, quizá sea en la que alguien necesite tu ayuda mañana.

Nos hemos quebrado antes y es muy probable que nos volvamos a quebrar, es parte de vivir, pero de nosotros depende seguir brillando, ese regalo no es humano, es divino y me atrevería a pensar que cada uno de nosotros brilla de manera distinta, porque el mundo necesita todas esas tonalidades de luz.

La vida es hermosa tanto con sus golpes bajos como con sus muchas nuevas oportunidades para crecer.

No debemos cerrarnos a vivencias maravillosas por malas experiencias, quien se cuida siempre de no sufrir, termina viviendo a medias.  

¿Por dónde saldría la luz que llevamos dentro si no nos hubiéramos quebrado alguna vez?

-FMS-