Esto no es conmigo…

Y sigo con mi día… Haciéndome la distraída cuando visitas mi mente.

Camino, hacia adelante, con paso firme, el doble juego no es lo mío, es lo tuyo; eso de herir adrede no va conmigo.

Toxicidad que embriaga sumada a una frialdad siempre calculada.

Parece un susurro a mi oído tu llamado, intangible, irreal y contradictoriamente presente, claro; como esa atrevida y agradable brisa que te envuelve sorpresivamente y te despeina, tanto que entorpece tu visión.

Y digo para mí misma con el alma quieta y el corazón en paz: “no gracias”.

Y sonrío, fuerte.

Y sonrío, libre.

Esto, no es conmigo.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: FMS ©By Mi vagón del tren

Me dieron fuerza las caídas…

“Te veo y me imagino que tu mundo es perfecto, como si todo te saliera bien siempre, vives en algo así como el planeta de Fran, donde todo es lindo.”

Hace poco me dijeron eso y la verdad me hizo mucha gracia, me sentí como un espécimen ultra-raro a quien las cosas que suceden en el mundo no le afectan, inmune a la tristeza, a la traición, a la enfermedad, al desempleo, al dolor, al desamor, intocable por la depresión, la soledad, la frustración, el miedo, la agresión, ajena a las pruebas y los desiertos, a eso de romperse y volverse a armar, de caer y tener que levantarse, como si nunca hubiera visto sangrar en mí una herida, del tipo que sea.

Lo que se ve en mí, lo que reflejo como un libro abierto es simplemente el resultado de un corazón rescatado, de un corazón que no pudo más en un momento determinado y cayó rendido, un corazón que no ha encontrado solo pastos verdes y valles en su camino pero que sabe con total certeza que no está solo cuando se han apagado las luces y cada paso se ha tornado incierto, un corazón que creyó y como resultado pudo renacer.

La actitud ante lo que enfrentamos en la vida es determinante, estamos de paso, por eso desistí de procurar entender todo lo que sucede, de buscar explicaciones o sentido a muchas cosas que simplemente no lo tienen y decidí buscar un propósito en cada situación que enfrento, me propuse vivir las pruebas o los desiertos como oportunidades para pulirme, para crecer y para permitir que la parte de mi vida que necesita ser moldeada, lo sea.

No, no vivo en el “mundo de Fran” como si fuese aquella fábula del “mundo de bobby y zazoo u”, vivo en el mismo mundo que vivimos todos, enfrento mis propias luchas y peleo mis propias batallas, pero con esperanza, agudizando y puliendo mis sentidos, completamente segura de que nunca seré la misma persona cuando todo acabe, siempre seré mejor y eso para mí es ganancia.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/2e35a5qfuszu3m

Lo más sencillo es decir “no existe”

Una relación se construye día a día con dosis constantes y equitativas de compromiso, esfuerzo y dedicación.

Con risas y también con lágrimas.

En un mundo acostumbrado a lo instantáneo donde muchas cosas parecen ser desechables y se nos motiva a dejar atrás y a soltar prácticamente todo, es importante tener claro que una relación de pareja exitosa no tiene una receta mágica, tampoco sucede de la noche a la mañana, es el resultado de dos seres humanos imperfectos que decidieron unirse para amarse, crecer, aprender el uno del otro, apoyarse, respetarse y valorarse.

Me encuentro tantas personas hablando sobre la no existencia del amor verdadero que no puedo evitar el preguntarme: ¿cuál es tu concepto de amor verdadero? ¿Eres lo que buscas en otros? ¿Estás dispuesto o dispuesta a dar lo que demandas recibir?

Es cierto que hay relaciones fallidas, fracasos que dejan heridas y experiencias dolorosas pero deberían ser la excepción y no la regla.

Cuando como seres pensantes nos permitimos evaluar la persona o relación en la que estamos involucrándonos, vemos señales, comportamientos y tenemos claro nuestro valor es más difícil que nos dejemos dominar por peligrosas emociones pasajeras, no es cierto que el amor es ciego, el amor debe tener los ojos bien abiertos, los oídos muy atentos y el cerebro encendido, debe ser inteligente y cuidadoso, si de buenas a primeras nos entregamos en bandeja de plata y saltamos al vacío sin ningún tipo de red protectora corremos el riesgo de terminar lastimados y eso no necesariamente es culpa del amor o de la otra persona sino responsabilidad únicamente nuestra; el otro día escuchaba una canción cuya letra iniciaba con estas líneas: “yo sabía que esta relación no tenía futuro, que iba terminar mal”, inevitablemente lo primero que pensé fue “entonces ¿qué sentido tenía iniciarla?”, lo curioso es que es la realidad de muchas personas que con buenas intenciones dan el beneficio de la duda a comportamientos que difícilmente mejoren, me gustaría aclarar que creo en el poder del amor para generar cambios pero eso viene desde el interior de cada ser humano y no necesariamente está en nuestras manos producir esos cambios.

He estado con mi pareja un total de 22 años y no siempre ha sido sencillo, no somos las mismas personas que a los 18 años cuando nos conocimos, hemos crecido, cambiado y llorado, nos hemos lastimado y nos hemos perdonado, hemos reído, hemos construido pero sobre todo nos hemos amado y procuramos con frecuencia recordar que seguimos siendo seres independientes unidos por elección propia para vivir esta maravillosa aventura llamada vida, tenemos acuerdos y desacuerdos, hemos atravesado verano, invierno, otoño y primavera y hemos también utilizado muchísimos de los colores de la paleta, entendiendo cada color como una situación a enfrentar, pero decidimos hacerlo juntos, entendimos que somos más fuertes cuando estamos unidos.

¿Hemos querido tirar la toalla? Quizá alguna vez, pero se ha invertido tanto que decidimos que gane el amor, porque sabemos lo que tenemos.

Una relación necesita romanticismo, palabras bonitas de admiración, reconocimiento y respeto, una relación necesita seguir diciendo ”te amo”, necesita poder decir “perdón”, no necesita orgullo y soberbia necesita humildad, una relación necesita escuchar, escuchar con detalle y atención lo que la persona precisa decir, lo que le asusta, lo que le gusta, lo que está viviendo, necesita conversaciones profundas y superficiales.

Una relación necesita mirar a los ojos, necesita risas y chistes, necesita pasión, picardía y sensualidad.

La persona a nuestro lado necesita saberse nuestra prioridad, necesita saber que es merecedora de nuestro respeto y tener claro lo que significa para nosotros.

Claro que es más sencillo brincar de relación en relación y quedarse mientras duran las mariposas en el estómago, la etapa del enamoramiento es deliciosa pero las bases no se construyen ni se mantienen de esa manera.

Cuántas parejas escuchamos que no sienten siquiera deseos de regresar a casa, ahora yo pregunto, esto es sobre ti no sobre tu pareja: ¿estás haciendo de tu hogar un lugar donde a ti misma(o) te gustaría llegar? ¿Es tu hogar un puerto seguro para tu familia o un campo de batalla lleno de frustración y reclamos?

Una flor crece con cuidados, con la dosis necesaria de cada uno de sus elementos vitales pero a veces creemos que una relación tiene que crecer sola y dejamos de cuidarla, de abonarla y de podarla.

No hablo aquí de relaciones tóxicas y nocivas, no hablo de mantener relaciones donde nos anulamos como personas, donde la infidelidad o la agresión viven dentro, lo que atenta contra nuestra vida y nuestra integridad NO es negociable, hablo aquí de todo lo que sí se puede hacer cuando sabemos que tenemos una persona valiosa a nuestro lado, un ser humano con virtudes como nosotros y con defectos como nosotros.

Todos tenemos “nuestro paquete”, todos cargamos heridas, conductas modeladas, experiencias previas que nos han marcado de alguna manera pero todos tenemos también la capacidad de decidir algo diferente para nuestra vida y nuestras familias o relaciones, tenemos a nuestro haber la capacidad de romper patrones y escribir historias nuevas y diferentes, todos tenemos peculiaridades que pueden convertirse en un tema delicado en una relación y es allí donde nuestra determinación y compromiso marcan una diferencia porque por lo general son comportamientos que también nos afectan a nosotros mismos y que trabajarlos en primera estancia beneficiará nuestra vida y como consecuencia nuestra forma de relacionarnos.

Hay situaciones medulares que no se pueden aceptar pero hay otras pequeñas facetas que se pueden trabajar como pareja y que nos hará muy bien hacerlo, no, no todo es desechable.

Enfocarnos en lo bueno, en lo admirable, en esas características que te hicieron amar a esa persona en primera instancia y mantener los detalles puede recordarnos cómo las cosas pueden volver a ser.

No se trata solo de soltar, sino también de amar, cuidar y sanar, no se trata solo de soltar sino también de no agarrar cualquier cosa.

Amemos con inteligencia y sentido común y procuremos construir en lugar de estar destruyendo, decidamos unificar en lugar de disolver.

El amor verdadero sí existe, no es perfecto porque nadie lo es pero cuando es genuino, está cerca de serlo.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/nzl5jxgbeibrnh

Deja ya de besar sapos…

Tu historia no es muy diferente a la de algunas mujeres, entregaste tu amor, tu tiempo, tu dedicación y muchos años de tu vida a una relación que resultó ser historia, no me tomes a mal, ¡en buena hora resultó ser historia! porque era tóxica y nociva, te daba migajas a cambio de los “platillos gourmet” que estabas dispuesta a servir y eso no es justo.

Te vi secarte poco a poco y como a un árbol en otoño se te cayeron las hojas, sabía en mi corazón que florecerías pronto porque te conozco, te he visto, eres una mujer valiente, una luchadora amante de la vida, tienes un corazón que emana amor, esperanza y resiliencia, aún cuando tú misma no lo veías venir, yo sabía que tu primavera se acercaba cada vez más mientras añorabas entre sollozos aquellos días de sol, pero así fue, poco a poco, un día a la vez llegó tu primera flor y la segunda y la tercera hasta que nuevamente te llenaste de color, de alegría y de frescura, reverdeciste como aquellos campos áridos cuando reciben las primeras lluvias, te lo dije, ibas a volar alto, surcarías los cielos buscando tierra fértil y pastos más verdes y para hacerlo tenías que arrancarte tú misma de dónde estabas plantada por más doloroso que fuera.

Hoy te miro y se llena de orgullo mi corazón, pero a veces, solo a veces me pregunto si un poco de polvo de aquella tierra quedó en tus zapatos, si algunas de aquellas palabras que solemos escuchar sobre nosotros mismos aún siguen en tu corazón…

¿No te cansas de besar sapos?

Las experiencias de la vida que se repiten una y otra vez tienen como única finalidad enseñarnos aquello que no hemos querido aprender, reconocer nuestro valor, lo que sí, lo que no y lo que nunca son decisiones que nadie puede tomar por nosotros.

Cuando las adversidades llegan como resultado de decisiones equivocadas entristecen un poco más que cuando el destino las trae de manera sorpresiva…

Nadie más va decidir lo que nosotros debemos decidir, nadie más va apreciarnos y valorarnos como lo merecemos si nosotros mismos no tenemos clara nuestra valía.

Está bien caminar por la vida y darle nuevas oportunidades al amor, generalizar es equivocarse, no podemos cerrarnos a vivencias nuevas por malas experiencias. La vida está llena de momentos esperando ser vividos, pero vívelos con el corazón sin dejar de lado tu sentido común.

Hay cosas que desde todo punto de vista no están bien y hacer caso omiso a las señales de alerta nunca le ha hecho bien a nadie.

Detén el paso, baja el ritmo, no necesitas apresurarte, se camina antes de correr de lo contrario caerás de bruces y terminarás lastimándote tú misma, una vez más.

Recuerda, si salta como sapo, croa como sapo y huele a sapo, ¡es un sapo!, no te va dar peras un olmo, afina tu mirada, agudiza tus sentidos y busca en otra dirección.

Nuevamente pregunto:

¿No te cansas de besar sapos?

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/6cevxndbypq4xj

Contrastes…

¡Qué contraste!

Una escultura se llama: “El vacío del alma” y la otra: “Expansión”.

La primera me transmite una tristeza profunda y no requiere de mucha explicación, un alma vacía es un alma triste, seca y derrotada; de la segunda se dice que cuando la artista estaba terminando su obra se le cayó y se le quebró por lo que decidió dotarla de un significado distinto y mostrar que ante la destrucción, siempre existe una fuerza interna que permite la renovación.

Yo prefiero parecerme a la segunda, vivir, vibrar, quebrarme, armarme y volver a brillar, ser voz, ser mensaje, ser luz y tomar la decisión de encontrar la belleza que cada día tiene para ofrecerme y también, lo que tengo yo para ofrecer cada día, en un continuo aprendizaje mientras sigo dejándome maravillar por todo lo grande, lo pequeño y lo que hay en medio…

“Una vida sin propósito es un muerte prematura.” Goethe.

-FMS-

©By Mi vagón del tren

Fotografías: Escultura “El vacío del alma” de Jean Louis Corby y “Expansion” de Piage Bradley.

Reinventarse

La vida está llena de oportunidades para reinventarnos, de momentos en los que podemos mirar de adentro hacia afuera y descubrir en nosotros nuevas pasiones, nuevos talentos y nuevas fortalezas.

Encuentre esas cosas que le hacen feliz, busque lo que le dibuja una sonrisa y le alegra el corazón y ¡hágalo!

Sueñe, luche por alcanzar esos sueños y en el camino, involucre a su familia, no hay mejor manera de enseñarle a nuestros hijos a alcanzar sus metas que modelando determinación, amor y pasión por lo que hacemos.

Aquel que ama lo que hace siempre inspirará el corazón de otros.

-FMS-

Fotografía:https://pin.it/tez6f7xvj6sayq

Indescifrable…

Hay sin duda dolores profundos, despedidas ingratas y momentos incomprensibles… Pienso que tratar de entender la vida es injusto para nosotros como seres humanos, porque sin duda hay justicia e injusticia en ella.

Vivirla me parece mejor, abrazar las experiencias tanto buenas como difíciles por fugaces que sean y procurar obtener lo mejor de ellas. Después de todo, solo estamos aquí por un ratito y eso lo sabemos desde que nacemos.

FMS-

Fotografía: https://pin.it/qvo63eiw5jvxcm

Amiga, mujer… Si te vieras con mis ojos.

Si te vieras con mis ojos aceptarías tus arrugas y tus estrías como hermosas huellas de la vida y tus cuarenta y tanto como un arma de seductora sensualidad que implícitamente dice: experiencia, madurez, seguridad y confianza…

Si te vieras con mis ojos notarías las miradas que atraes, las sonrisas que contagias, los abrazos que inspiras y caminarías confiada desplegando esa innata belleza interna y externa que te ha caracterizado siempre; creerías más en ti, en tu capacidad, en tu autenticidad y en tu valor.

Si te vieras con mis ojos reconocerías la mujer extraordinaria, la amiga incondicional y la madre dedicada que procura inventar cada día una manera distinta de decir “te amo”, quizá, entenderías mejor la frustración e impotencia que me embargan cuando te veo sufrir confundida creyendo que las migajas que recibes son el tipo de amor que mereces…

Si te vieras con mis ojos, con los que te veo desde hace más de dos décadas entenderías que mereces mucho más, mereces un amor soleado, con flores, canciones y pajaritos, con muchas risas, muchas caricias y muchos “te amo”, mereces que las lágrimas derramadas que brotan de vez en cuando en esto del amor, sean la excepción y no la regla; no te conformarías con sobras de nada porque te sabrías digna de un amor de verdad, un amor que te piense y te desee, que te envíe mensajes cursis y te sorprenda con tu postre favorito o con una flor, un amor que te escuche, te respete y te comprenda, que se interese por ti, por lo que tienes que decir, por lo que piensas, por tus pasiones y tus sueños, un amor sensible y aquí no hablo de perfección sino de sinceridad, entrega y compromiso.

Si te vieras con mis ojos dejarías de desperdiciar oportunidades en alguien que no las merece, que nunca las valoró y empezarías por entender que ahora quien merece la oportunidad de una vida distinta, ¡eres tú!; abrirías tus alas un poco lastimadas y entumecidas de tanto estar escondidas y agudizarías la visión buscando pastos más verdes y horizontes nuevos llenos de oportunidades y esperanza, porque aunque lamentablemente hay en el mundo demasiadas cosas mediocres el amor no debería nunca ser una de ellas.

Si te vieras con mis ojos volarías sobre el temor a lo nuevo con esa fuerza interna tan tuya y que a veces crees no tener, lo mirarías y lo enfrentarías dejándolo motivarte y no paralizarte con la certeza que al final aunque el enfrentamiento sea difícil, terminarás más fuerte, no hay victoria sin batalla previa.

Si te vieras con mis ojos sacudirías el polvo de tus pies, abandonarías ese camino árido y plantarías tu propio jardín, recobrarías el brillo en la mirada consciente de que ya fue suficiente de tanto llanto, de tanta decepción, lavarías tu cara, mirarías al sol y sonreirías con labios rojo carmín sabiéndote inteligente, sexy, graciosa, hermosa y fuerte, merecedora de todo lo bueno que hay en el mundo, en la vida y en el amor.

Si te vieras con mis ojos mirarías tus páginas viejas como preciadas enseñanzas y sabios recordatorios de lo que quieres y lo que no y empezarías a escribir nuevas historias.

Si te vieras con mis ojos entenderías que la vida es muy corta para conformarse con algo que te seca y no te hace feliz.

-FMS-