Pssst

¿Me lees un cuento?

¿Podemos jugar?

¿Me cuentas una anécdota?

¿Preparamos galletas?

¿Qué hiciste hoy?

¿Coloreamos juntos?

¿Vemos una película?

¿Vamos al parque?

¿Videojuegos?

¿Tienes un momento?

¿De cuántas maneras te pidió tu hijo(a) hoy que entraras en su mundo?

¿Entraste?

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/giowgnpyiarhne

Ecos de su presencia

Me encanta cuando Dios usa nuestra cotidianidad para hablarnos al corazón, a veces nos cuesta trabajo identificarlo por sus métodos poco ortodoxos, pero si aprendemos a leer entre líneas nos será más fácil entender que siempre tiene algo que decirnos, en una frase que leemos, en el mensaje de un amigo, en un pensamiento que cruzó nuestra mente, en un silencio, en una canción…

El se encuentra en todas esas pequeñas cosas y desde allí se nos revela con hermosa claridad.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: Una planta de mi jardín que después de una larga espera y varios cuidados floreó hoy, y se mostró escandalosamente hermosa y colorida, algo así como la vida misma.

Recuerdos de antaño #3

Todos tenemos vivencias que se volvieron secretos, experiencias que guardamos en nuestro corazón y que de cuando en cuando se pasean por nuestra mente, nos hacen divagar transportándonos al momento, a la persona o al lugar…

Allí están, para recordarnos nuestra fortaleza o nuestra debilidad, escondidas detrás de nuestros ojos, dormidas en la punta de la lengua descansan calmas en algún rincón del pensamiento, las despertamos cuando las evocamos, entonces provocan en nosotros una leve sonrisa, una pícara mirada cómplice o un escalofrío en la piel y luego, vuelven a su estado pasivo de recuerdo y se quedan allí, donde pertenecen.

“Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un momento de perfección.” Sabato

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/kw23w2kfccrjqb

Pasos prudentes

Cuando tu corazón se siente atraído hacia algo o alguien y tu mente, tu ser y tu cuerpo aún con ganas de sucumbir ante la fuerza de atracción generada gritan internamente ¡peligro! es necesario prestar atención y utilizar todas las fuerzas disponibles para redireccionar las traicioneras emociones y cuidar el corazón…

El pobre no siempre sabe cuidarse solo.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/2gcrnrfh6fvk4w

Corazones sanos

Que nuestros hijos nos vean alegrarnos cuando los demás prosperan, que nos escuchen elevar una oración por los proyectos de otras personas, que nos miren sonreír de manera genuina y enviar buenos deseos, buenas vibras y apoyar a quienes van poco a poco construyendo sueños.

Que nuestros hijos aprendan con nuestro ejemplo que un corazón sano celebra no envidia.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/qlrhne5ksul6ab

Lutos necesarios

Es necesario cerrar ciclos y decir adiós. Quizá duela durante un tiempo, es normal, tendrás la mirada perdida en algunas ocasiones mientras te invade algún recuerdo, algunos kilos menos y unas cuantas lagrimas de más pero pasará, todo pasa, vive tu momento de luto pero no te quedes allí, pronto se dibujará una sonrisa en tu rostro y tu mirada abrazará la esperanza, porque siempre hay esperanza, cree en la magia de los nuevos comienzos.

Siempre vuelve a salir el sol y la lluvia no es más que un regalo del cielo que desciende para regar la tierra y hacer germinar la semilla, de la misma manera volverás a florecer.

Todo en la vida es un proceso, déjalo doler, déjalo sanar y déjalo ir.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/e3zgd7f67t4b4a

Lo más sencillo es decir “no existe”

Una relación se construye día a día con dosis constantes y equitativas de compromiso, esfuerzo y dedicación.

Con risas y también con lágrimas.

En un mundo acostumbrado a lo instantáneo donde muchas cosas parecen ser desechables y se nos motiva a dejar atrás y a soltar prácticamente todo, es importante tener claro que una relación de pareja exitosa no tiene una receta mágica, tampoco sucede de la noche a la mañana, es el resultado de dos seres humanos imperfectos que decidieron unirse para amarse, crecer, aprender el uno del otro, apoyarse, respetarse y valorarse.

Me encuentro tantas personas hablando sobre la no existencia del amor verdadero que no puedo evitar el preguntarme: ¿cuál es tu concepto de amor verdadero? ¿Eres lo que buscas en otros? ¿Estás dispuesto o dispuesta a dar lo que demandas recibir?

Es cierto que hay relaciones fallidas, fracasos que dejan heridas y experiencias dolorosas pero deberían ser la excepción y no la regla.

Cuando como seres pensantes nos permitimos evaluar la persona o relación en la que estamos involucrándonos, vemos señales, comportamientos y tenemos claro nuestro valor es más difícil que nos dejemos dominar por peligrosas emociones pasajeras, no es cierto que el amor es ciego, el amor debe tener los ojos bien abiertos, los oídos muy atentos y el cerebro encendido, debe ser inteligente y cuidadoso, si de buenas a primeras nos entregamos en bandeja de plata y saltamos al vacío sin ningún tipo de red protectora corremos el riesgo de terminar lastimados y eso no necesariamente es culpa del amor o de la otra persona sino responsabilidad únicamente nuestra; el otro día escuchaba una canción cuya letra iniciaba con estas líneas: “yo sabía que esta relación no tenía futuro, que iba terminar mal”, inevitablemente lo primero que pensé fue “entonces ¿qué sentido tenía iniciarla?”, lo curioso es que es la realidad de muchas personas que con buenas intenciones dan el beneficio de la duda a comportamientos que difícilmente mejoren, me gustaría aclarar que creo en el poder del amor para generar cambios pero eso viene desde el interior de cada ser humano y no necesariamente está en nuestras manos producir esos cambios.

He estado con mi pareja un total de 22 años y no siempre ha sido sencillo, no somos las mismas personas que a los 18 años cuando nos conocimos, hemos crecido, cambiado y llorado, nos hemos lastimado y nos hemos perdonado, hemos reído, hemos construido pero sobre todo nos hemos amado y procuramos con frecuencia recordar que seguimos siendo seres independientes unidos por elección propia para vivir esta maravillosa aventura llamada vida, tenemos acuerdos y desacuerdos, hemos atravesado verano, invierno, otoño y primavera y hemos también utilizado muchísimos de los colores de la paleta, entendiendo cada color como una situación a enfrentar, pero decidimos hacerlo juntos, entendimos que somos más fuertes cuando estamos unidos.

¿Hemos querido tirar la toalla? Quizá alguna vez, pero se ha invertido tanto que decidimos que gane el amor, porque sabemos lo que tenemos.

Una relación necesita romanticismo, palabras bonitas de admiración, reconocimiento y respeto, una relación necesita seguir diciendo ”te amo”, necesita poder decir “perdón”, no necesita orgullo y soberbia necesita humildad, una relación necesita escuchar, escuchar con detalle y atención lo que la persona precisa decir, lo que le asusta, lo que le gusta, lo que está viviendo, necesita conversaciones profundas y superficiales.

Una relación necesita mirar a los ojos, necesita risas y chistes, necesita pasión, picardía y sensualidad.

La persona a nuestro lado necesita saberse nuestra prioridad, necesita saber que es merecedora de nuestro respeto y tener claro lo que significa para nosotros.

Claro que es más sencillo brincar de relación en relación y quedarse mientras duran las mariposas en el estómago, la etapa del enamoramiento es deliciosa pero las bases no se construyen ni se mantienen de esa manera.

Cuántas parejas escuchamos que no sienten siquiera deseos de regresar a casa, ahora yo pregunto, esto es sobre ti no sobre tu pareja: ¿estás haciendo de tu hogar un lugar donde a ti misma(o) te gustaría llegar? ¿Es tu hogar un puerto seguro para tu familia o un campo de batalla lleno de frustración y reclamos?

Una flor crece con cuidados, con la dosis necesaria de cada uno de sus elementos vitales pero a veces creemos que una relación tiene que crecer sola y dejamos de cuidarla, de abonarla y de podarla.

No hablo aquí de relaciones tóxicas y nocivas, no hablo de mantener relaciones donde nos anulamos como personas, donde la infidelidad o la agresión viven dentro, lo que atenta contra nuestra vida y nuestra integridad NO es negociable, hablo aquí de todo lo que sí se puede hacer cuando sabemos que tenemos una persona valiosa a nuestro lado, un ser humano con virtudes como nosotros y con defectos como nosotros.

Todos tenemos “nuestro paquete”, todos cargamos heridas, conductas modeladas, experiencias previas que nos han marcado de alguna manera pero todos tenemos también la capacidad de decidir algo diferente para nuestra vida y nuestras familias o relaciones, tenemos a nuestro haber la capacidad de romper patrones y escribir historias nuevas y diferentes, todos tenemos peculiaridades que pueden convertirse en un tema delicado en una relación y es allí donde nuestra determinación y compromiso marcan una diferencia porque por lo general son comportamientos que también nos afectan a nosotros mismos y que trabajarlos en primera estancia beneficiará nuestra vida y como consecuencia nuestra forma de relacionarnos.

Hay situaciones medulares que no se pueden aceptar pero hay otras pequeñas facetas que se pueden trabajar como pareja y que nos hará muy bien hacerlo, no, no todo es desechable.

Enfocarnos en lo bueno, en lo admirable, en esas características que te hicieron amar a esa persona en primera instancia y mantener los detalles puede recordarnos cómo las cosas pueden volver a ser.

No se trata solo de soltar, sino también de amar, cuidar y sanar, no se trata solo de soltar sino también de no agarrar cualquier cosa.

Amemos con inteligencia y sentido común y procuremos construir en lugar de estar destruyendo, decidamos unificar en lugar de disolver.

El amor verdadero sí existe, no es perfecto porque nadie lo es pero cuando es genuino, está cerca de serlo.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/nzl5jxgbeibrnh

Rememorar…

En los días grises y oscuros, nos viene bien recordar momentos en los que nuestra vida se ha llenado de color y luz.

Por lo general no se piensa en el verano cuando cae la nieve pero hacerlo es siempre una manera maravillosa de mantener el corazón alegre, agradecido y saludable.

Muchas experiencias hermosas e invaluables guardamos en nuestro baúl de recuerdos y sin duda muchas más vendrán.

Todo pasa y todo cambia, recuérdalo.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/2ibsrtcbde4cpw