Recuerdos de antaño #3

Todos tenemos vivencias que se volvieron secretos, experiencias que guardamos en nuestro corazón y que de cuando en cuando se pasean por nuestra mente, nos hacen divagar transportándonos al momento, a la persona o al lugar…

Allí están, para recordarnos nuestra fortaleza o nuestra debilidad, escondidas detrás de nuestros ojos, dormidas en la punta de la lengua descansan calmas en algún rincón del pensamiento, las despertamos cuando las evocamos, entonces provocan en nosotros una leve sonrisa, una pícara mirada cómplice o un escalofrío en la piel y luego, vuelven a su estado pasivo de recuerdo y se quedan allí, donde pertenecen.

“Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un momento de perfección.” Sabato

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/kw23w2kfccrjqb

Antigravedad

Antigravedad…

Y llega el momento en que el mar es de nuevo calmo y las situaciones vividas, abrumadoras y angustiantes en su momento, se convierten en recuerdos llenos de aprendizaje.

Y somos más fuertes y más sabios porque crecimos, el desierto nos pulió y aquel diamante escondido dentro nuestro que simboliza el área específica de la vida que necesitaba ser tratada, consigue brillar.

Todo pasa, el refrán dice que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista y es así, toda espera concluye y a todo lo que se quiere debajo del cielo le llega su hora.

Una vez más “entramos en órbita” y salimos de aquel espacio “antigravitatorio” en el que durante un tiempo todo parecía flotar en el aire, inalcanzable, sin orden ni forma definida, sin que pudiéramos tampoco tener control alguno sobre nada, de pronto empieza a caer, por sí solo, en el momento oportuno y justo donde debía, te conviertes entonces en espectador del proceso, no porque hayas cruzado los brazos sin hacer nada, sino porque aunque todos nuestros esfuerzos son válidos y nos conducen a conseguir metas y logros, a veces la vida tiene giros sorpresa que se salen de nuestras manos, momentos gratos y golpes bajos que nos recuerdan que somos pequeñas piezas dentro de un rompecabezas gigante, que todo tiene un tiempo, un lugar, y más maravilloso aún, un propósito más grande que nosotros mismos.

-FMS-

Fotografía: https://pin.it/peibn7ukbxt6vz

La vida es hacia adelante

Se dice por ahí que recordar es volver a vivir, y definitivamente es así, estamos llenos de momentos inolvidables que merecen evocarse de cuando en cuando, sin embargo me parece que eso debe ser la excepción y no la regla…

Si vivimos nuestros días anhelando momentos que ya se han ido y pensamos que todo tiempo pasado fue mejor, entonces estamos secándonos poco a poco y no nos hemos percatado. 
Envejemos cuando empezamos a vivir de recuerdos, cuando todo lo bueno, lo bonito, lo memorable de la vida nos sucedió ayer y no creamos nuevos retos, nuevas experiencias, nuevos sueños y nuevas aventuras para el hoy, para el mañana. 

Por el contrario, cuando conservamos la esperanza, la frescura y cultivamos nuestra mente con nuevos proyectos y nuevas metas conservamos esa juventud. 

Albert Einstein lo dijo así: “La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original.”

-FMS-

Recuerdos de antaño… #1

No sé si me dolió el ego,
quizá fue el corazón,
de no haber sido querido,
para ti una en un millón.

Fuiste como una estrella
que veloz vi el cielo surcar,
cuyo resplandor que ciega
sutil me invitó a desear.

Tú tan talón de Aquiles,
tan de Hemingway el ron,
responsable de que mis “nunca”
perdieran cabeza y razón.

Puede ser que algún día,
mirando un atardecer,
evoque esta melodía
que no podía ser.

-FMS-