La vida es un ratito

Querámonos mucho, sintámonos lindos, tomémonos fotos, el tiempo pasa muy rápido, con el paso de los años la mente nos traiciona y no recuerda tanto como quisiéramos entonces celebremos la vida, honrémosla en cada aliento y no dejemos de sonreír, eso solo va poner las arrugas en el lugar correcto porque la alegría del corazón siempre hermosea el rostro.

La vida está colmada de pequeños grandes placeres, descubrámoslos y abracemos esas experiencias, eso es lo único que nos vamos a llevar cuando nos vayamos.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/veo7434yrk7kfw

¡Échense flores!

Háblese bonito, cuídese, chinéese, coma saludable, saque un ratito para hacer deporte, descanse, déjese consentir, intente hacer con más frecuencia lo que le hace feliz, busque el tiempo para reflexionar, conocerse, encontrarse o en todo caso reinventarse, trate de rodearse de gente que lo edifique y tenga proyectos que le inspiren.

Recuerdo que mi abuelita tenía una costumbre (aparte de nunca salir a la calle desarreglada), en varias ocasiones siendo yo una niña, la vi hablar con “ella misma” en la noche antes de dormir, una vez le pregunté qué se decía y me respondió: “cosas lindas… que yo puedo, que soy capaz, que estoy sana, que soy hermosa”.

Hoy, recordémonos aquello en lo que somos buenos, eso que nos encanta de nosotros, aceptémonos, perdonémonos y amémonos, le invito, si puede y si quiere, a que adopte la costumbre de mi abuelita y antes de dormir “échese flores”.

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#amorpropio #automotivacion #seamosmayoria

2020 “Veinte, veinte: la visión perfecta”

Ya estrenamos el primer día de este año y tenemos por delante un montón de nuevas oportunidades para abrazar, experiencias para vivir y razones para estar agradecidos.

Hago la comparación del “veinte veinte” con la vista porque me hizo ir reflexionar sobre la importancia de una visión clara, de un enfoque correcto al momento de analizar las situaciones que viviremos, ya que como dice aquella canción de Jarabe de palo, “depende, todo depende, de según cómo se mire todo depende”.

Que este año tengas siempre la sabiduría para analizar tus experiencias desde la perspectiva correcta, que tu visión no se empañe con quejas, con negatividad o desesperanza, sino por el contrario, que encuentres el “¿para qué?” de lo que vives, la enseñanza y el propósito ya que cuando miramos las situaciones de la forma correcta siempre encontraremos algo por lo qué estar agradecidos, y eso por defecto lo cambia todo.

Deseo que si en algún momento se te nubla la visión, porque puede pasar, tengas siempre cerca a alguien que te tome de la mano y te recuerde cuál era el camino que transitabas, que te cante nuevamente tu canción si por breves instantes olvidaste la letra.

Bajo la visión adecuada todo se ve mejor, aún el desierto más árido guarda agua en su interior…

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Fotografía: https://pin.it/xmjiser2evy6uq

Dejarte ser…

Ser tú

Dejarte ser.

Dejarte fluir.

Con tus silencios, tus pausas y tus espacios de meditación, esos tiempos en los que te sumerges en el análisis de alguna situación profunda o absurda pero tuya, importante al fin y al cabo, al menos para ti.

Ser tú.

Con tu frescura, la carcajada inesperada, la mirada brillante, expectante e ilusionada, como la de un niño que está por abrir un regalo.

Ser tú.

Con las alas escondidas un rato por el cansancio del vuelo o sacudiéndolas fuertemente lista para volar otra vez.

Dejarte ser.

Vulnerable y frágil, fuerte y resistente, resiliente y humana.

Ser tú.

Con tus pasiones y sueños, únicos porque son tuyos, incomprensibles para otros porque te fueron dados a ti, con esa enorme lista de cualidades y los pequeños puntos negros que todos tenemos que trabajar.

Ser tú.

Con el chiste malo, con la ternura que te produce un niño, la tristeza que te provocan la injusticia o la desigualdad; con la palabra sabia y la opinión contraria, con la bondad que se asoma constantemente y el temperamento fuerte, prudente y astuto que no te permite darle a todos el beneficio de la duda.

Ser tú, con las emociones siempre a flor de piel, con una sensibilidad a prueba de balas.

Ser tú.

Porque simple y sencillamente no hay nada más maravilloso en la vida y al mismo tiempo nada es tan cautivador como las personas genuinas.

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Fotografia: https://pin.it/jcnelldqjbjegt

Juego de luces…

Cuando era niña y me asustaban las sombras de la oscuridad, mi papá solía tomarme de la mano y llevarme a buscar el origen de aquella sombra, cuando lo encontraba el miedo se disipaba.

Estos días han sido interesantes de muchas maneras y hoy recordé esa hermosa anécdota…

Saben, a quienes confiamos en Dios no deben asustarnos los “monstruos” que hay en las tinieblas porque sabemos con certeza que no son más que circunstancias a las que la luz impacta desde un ángulo desfavorable; al acercarnos, vemos con claridad que al final del día es un simple juego de sombras en donde la oscuridad no es otra cosa que la ausencia de luz.

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Fotografía: https://pin.it/sfnf2zrex3y6w4

Juego de luces…

Cuando era niña y me asustaban las sombras de la oscuridad, mi papá solía tomarme de la mano y llevarme a buscar el origen de aquella sombra, cuando lo encontraba el miedo se disipaba.

Estos días han sido interesantes de muchas maneras y hoy recordé esa hermosa anécdota…

Saben, a quienes confiamos en Dios no deben asustarnos los “monstruos” que hay en las tinieblas porque sabemos con certeza que no son más que circunstancias a las que la luz impacta desde un ángulo desfavorable; al acercarnos, vemos con claridad que al final del día es un simple juego de sombras en donde la oscuridad no es otra cosa que la ausencia de luz.

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Fotografía: https://pin.it/sfnf2zrex3y6w4

Decisiones

Creer, está en mí.

Hacer, está en mí.

Volar, está en mí.

Avanzar, está en mí.

Evolucionar, está en mí…

Dudar, está en mí.

Procastinar, está en mí.

Descender, está en mí.

Ralentizar, está en mí.

Involucionar, está en mí…

Y tú, ¿qué decides?

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografia: https://www.pinterest.com/pin/297448750364292581/

Introspección…

¿Les ha sucedido?

Han sentido alguna vez como su cuerpo, su mente, su alma y su espíritu colapsan y convergen en un punto de encuentro, un común denominador, una necesidad urgente de inyectarse vida, color, esperanza, motivos, sentido y propósito…

Creo que sucede cuando de cierta forma nos absorbe el sistema y la cotidianidad se apodera de nosotros, nos alcanzan situaciones inconclusas de la vida y nos rebasan, emociones escondidas salen a flote o simplemente la edad y sus cambios nos juegan una mala pasada, entramos en trance y caminamos cada día en piloto automático, sin ver detalles, sin maravillarnos con las cosas simples, sin realizar lo afortunados que somos de ver un día más, de poder escuchar la sonrisa de nuestros hijos y abrazar a nuestras personas favoritas, obviamos esos pequeños grandes placeres hasta que por fuerza, por decisión o necesidad despertamos a una nueva consciencia y caemos en cuenta, no hay tiempo para perder… Es entonces cuando ese maravilloso héroe interno, ese inexplicable soplo divino que llevamos dentro sale de pronto como el genio de la lámpara de Aladino y nos mira, nos confronta, nos exhorta, lo sigue un encuentro de titanes entre el “yo” que se resiste y el que desea dejarse vencer por la esperanza, es con esa resiliente fuerza interna que surgimos de las cenizas y empezamos como el águila, con profundo dolor a arrancarnos las plumas que no nos sirven más y solo nos generan peso muerto, necesitamos volar alto, libres, necesitamos reencontrarnos con nosotros mismos en esta nueva versión, conectar con lo que somos para poder nuevamente conectar con los demás.

De nadie depende, nadie puede hacerlo por nosotros, es una labor de uno; educar nuestros ojos para mirar más allá de lo que tenemos enfrente, enseñar a nuestro corazón a sentir, a vivir y amar con consciencia plena y entrega porque el instante que vivimos no se repetirá nunca más, lo que tenemos cerca y quienes caminan a nuestro lado y llenan de luz parte de nuestras vidas, podrían mañana no estar.

Vivir, vibrar, dejar huella, ser mensaje, fluir en nosotros y también para los otros, tener sentido, tener propósito.

Valorar todo siempre desde el agradecimiento, eso por defecto lo cambia todo.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografia: Mi vagón del tren

Ser feliz tú, ser feliz yo, ser felices juntos…

¿Les ha pasado que quieren mucho ver a alguien feliz y por más que lo intentan, no lo logran?

La verdad es que es agotador para algunos de nosotros que ponemos sobre nuestros hombros esa inmensa responsabilidad, no es algo qué cargar, no es algo que debemos asumir y mucho menos algo que debemos endosar a otros porque depende única y exclusivamente de cada uno ser feliz.

Tampoco depende del entorno, porque hay personas que aún teniendo todo lo que a otros les falta, son infelices y tantos otros con muchos menos sí lo son.

La ironía de la vida, pensar que el pasto del vecino está siempre más verde, habría que estar allí para ver si es sintético porque a todos en algún momento se nos seca la grama, lo importante es qué hacemos al respecto. ¿Culpamos nuestro entorno? ¿Se lo atribuimos a las circunstancias o a las personas que tenemos cerca? O por el contrario, nos consumimos en el maravilloso auto-conocimiento conectando día a día y a cada momento con el agradecimiento de estar vivos y empezamos a florecer desde adentro y así ver cómo todo a nuestro alrededor florece también.

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Fotografía: https://pin.it/h2wfe6egw3yo6t

“La felicidad es un trabajo interno.”

Bifurcación…

La madurez nos llega con el tiempo, con los años, con las experiencias, con la vida, y nos encontramos en esa bifurcada parte del camino que nos muestra un sendero a lo conocido por el que no sentimos muchos deseos de caminar y otro que nos lleva a lo impredecible, a lo nuevo, a los cambios, a ese desaprender y volver a encontrarse con uno mismo en la etapa de la vida que se vive, a esa necesidad de conocerse un poco más, de descubrirse y disfrutarse, porque la madurez nos visita con cambios físicos, mentales, emocionales y las aristas son diversas.

Allí estamos, frente al rótulo que nos invita a tomar decisiones, a implementar variantes, nos vemos dejando de buscar lo que buscábamos o incluso de necesitar lo que en algún momento necesitamos y nos sentimos urgidos de abrazar nuevas experiencias, nuevas pasiones, nuevas vivencias, de maximizar el tiempo y “sacarle el jugo” a cada instante, reclamamos espacios solo nuestros, anhelamos los momentos quietos de meditación que nos permiten encontrar el balance, la paz y nos ayudan a diferenciar la voz correcta entre tantas otras voces equivocadas; ese espacio que nos ubica y nos recuerda quienes éramos, quienes somos y quienes queremos ser.

Qué linda es la vida, qué dinámica, cuando creemos conocer el camino, cambia, cuando pensamos tener dominada la situación algo se nos sale de las manos solo para recordarnos que afanarse por todo es un absurdo porque nada está nunca en completo control (por dicha), cuando creemos conocernos y nos pensamos descifrados nos abraza la mediana edad y con ella llegan los muchos cuestionamientos, las dudas, las culpas, las inquietudes, los retos, los renaceres, en fin…

Reitero, qué bonita es esta vida, con sus golpes bajos y sus muchas nuevas oportunidades, con sus conocidos parajes y su infinidad de giros sorpresa.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/7evahxy5seyefu