Me dieron fuerza las caídas…

“Te veo y me imagino que tu mundo es perfecto, como si todo te saliera bien siempre, vives en algo así como el planeta de Fran, donde todo es lindo.”

Hace poco me dijeron eso y la verdad me hizo mucha gracia, me sentí como un espécimen ultra-raro a quien las cosas que suceden en el mundo no le afectan, inmune a la tristeza, a la traición, a la enfermedad, al desempleo, al dolor, al desamor, intocable por la depresión, la soledad, la frustración, el miedo, la agresión, ajena a las pruebas y los desiertos, a eso de romperse y volverse a armar, de caer y tener que levantarse, como si nunca hubiera visto sangrar en mí una herida, del tipo que sea.

Lo que se ve en mí, lo que reflejo como un libro abierto es simplemente el resultado de un corazón rescatado, de un corazón que no pudo más en un momento determinado y cayó rendido, un corazón que no ha encontrado solo pastos verdes y valles en su camino pero que sabe con total certeza que no está solo cuando se han apagado las luces y cada paso se ha tornado incierto, un corazón que creyó y como resultado pudo renacer.

La actitud ante lo que enfrentamos en la vida es determinante, estamos de paso, por eso desistí de procurar entender todo lo que sucede, de buscar explicaciones o sentido a muchas cosas que simplemente no lo tienen y decidí buscar un propósito en cada situación que enfrento, me propuse vivir las pruebas o los desiertos como oportunidades para pulirme, para crecer y para permitir que la parte de mi vida que necesita ser moldeada, lo sea.

No, no vivo en el “mundo de Fran” como si fuese aquella fábula del “mundo de bobby y zazoo u”, vivo en el mismo mundo que vivimos todos, enfrento mis propias luchas y peleo mis propias batallas, pero con esperanza, agudizando y puliendo mis sentidos, completamente segura de que nunca seré la misma persona cuando todo acabe, siempre seré mejor y eso para mí es ganancia.

FMS ©By Mi vagón del tren

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Descansar en Él…

¿Cuántas veces hemos querido “meter mano” en alguna situación para que salga como esperamos? ¿Cuántas veces hemos querido solucionar algo a nuestra manera, a la fuerza, contando solo con nosotros mismos o confiando solo en nuestra capacidad? ¿Cuántas veces han sucedido las cosas como nunca imaginamos que iban a suceder y fue para bien?

Se viene un nuevo año, siempre me emocionan todas esas paginas en blanco listas para que pueda yo escribir historias con sentido, con propósito, algunas vendrán listas para sorprenderme, para ponerme a prueba, otras traerán consigo dosis de risa, de ternura, de sensibilidad, de lagrimas, pero en todas y cada una de ella seré yo la protagonista, seré yo quien escriba cómo decido vivirlas, cómo decido actuar, reaccionar y cuánto dejarme afectar o cuánto permitirme crecer, a mí me fue dado el derecho de hacerlo, mi libre albedrío, ¡qué privilegio tan hermoso!

Independientemente de lo que venga, quiero descansar en Él y en su propósito, nuestro Dios no improvisa nunca, siempre tiene un plan, nosotros tendremos quizá en nuestra mente la alternativa, la solución, la respuesta pero la última palabra la tendrá siempre Él, confiemos en su voluntad agradable y perfecta para nuestras vidas, así como un niño confía ciegamente en sus padres, con la certeza plena de que en sus manos estará seguro, protegido y en todo le irá bien porque quienes más le aman están a cargo.

En su regazo, en su presencia hay paz, guía, enseñanza, estrategia y todo lo que necesitamos para que nuestro día a día marque una diferencia para nosotros y para quienes nos rodean.

“Confía en el Señor de todo corazón y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos y Él allanará tus sendas.” La Biblia.

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Pasos prudentes

Cuando tu corazón se siente atraído hacia algo o alguien y tu mente, tu ser y tu cuerpo aún con ganas de sucumbir ante la fuerza de atracción generada gritan internamente ¡peligro! es necesario prestar atención y utilizar todas las fuerzas disponibles para redireccionar las traicioneras emociones y cuidar el corazón…

El pobre no siempre sabe cuidarse solo.

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Corazones sanos

Que nuestros hijos nos vean alegrarnos cuando los demás prosperan, que nos escuchen elevar una oración por los proyectos de otras personas, que nos miren sonreír de manera genuina y enviar buenos deseos, buenas vibras y apoyar a quienes van poco a poco construyendo sueños.

Que nuestros hijos aprendan con nuestro ejemplo que un corazón sano celebra no envidia.

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Lutos necesarios

Es necesario cerrar ciclos y decir adiós. Quizá duela durante un tiempo, es normal, tendrás la mirada perdida en algunas ocasiones mientras te invade algún recuerdo, algunos kilos menos y unas cuantas lagrimas de más pero pasará, todo pasa, vive tu momento de luto pero no te quedes allí, pronto se dibujará una sonrisa en tu rostro y tu mirada abrazará la esperanza, porque siempre hay esperanza, cree en la magia de los nuevos comienzos.

Siempre vuelve a salir el sol y la lluvia no es más que un regalo del cielo que desciende para regar la tierra y hacer germinar la semilla, de la misma manera volverás a florecer.

Todo en la vida es un proceso, déjalo doler, déjalo sanar y déjalo ir.

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Luz interna

Quiero dejar una huella positiva en cada persona que se cruce en mi vida, mirar a los ojos con la intención de ver más allá de la rudeza y la apariencia, quiero ver la historia detrás de la mirada, detrás de la actitud, para entender el corazón.

Quiero tomar lo bueno de cada persona que conozco, de cada cosa que veo, de cada situación que vivo, quiero brincarme la cerca o rodear la piedra, ver esperanza, buscar respuestas y encontrarlas, seguir soñando, conquistando y alcanzando.

Quiero mirar la vida con los ojos de un niño y maravillarme incluso de lo obvio, vivir cada momento con la certeza clara y latente de que no viviré otro igual y vivirlo todo, de lleno, con lo que tenga y con lo que venga.

Quiero caminar en firme y también quiero caminar en fe abrazando la vida y sus maravillosas lecciones.

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Fotografía: https://pin.it/x67gapw5lbdzcl

No te miro, te leo…

Siempre me resulta extraordinariamente hermoso poder ver la esencia de un ser humano.

No es sencillo, no está a simple vista, pero aquellas personas que no temen mostrarse como son, con su fuerza bruta y su talón de Aquiles, con sus historias dulces y amargas, con transparente sencillez y sin pretensiones ni arrogancia me parecen sencillamente cautivadoras.

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Fotografía: https://pin.it/wu3fgytodb6n6i

Lenguajes del amor

Cuando las carencias emocionales, afectivas o espirituales tratan de suplirse con bienes materiales, se logran “maquillar” por un breve periodo de tiempo, pero eventualmente resurgen, más fuertes y más devastadoras que antes.

El amor tiene muchos lenguajes, procuremos descubrir el que hablan nuestros seres queridos, nuestras parejas, nuestras familias, nuestros amigos y hablémosles así, esto producirá relaciones significativas, duraderas y principalmente sanas.

La calidad no debe buscarse solo en los productos, sino especialmente en el tiempo, atención, dedicación, entrega y amor que les brindamos a los demás, empezando por nosotros mismos.

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Fotofrafía: Lisa McNiel https://pin.it/pba7im6bzx2byq

Sobre la violencia…

No se puede tapar el Sol con un dedo, todo empieza en el hogar.

Es más fácil formar niños con amor, empoderados, seguros, felices, con sentido de justicia e igualdad y emocionalmente equilibrados que reparar adultos rotos…

Tener un niño cerca siempre, siempre nos va retar a ser mejores seres humanos por el simple hecho de que nos mira, nos sigue y nos imita.

Reinventemos el futuro y no sólo esperemos un mundo mejor sino dejémosle también mejores seres humanos al mundo.

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Fotografía: https://pin.it/w5k7lv2ssbcd

Seamos mayoría…

Que la crueldad del mundo no endurezca nuestro corazón, que la amargura no robe nuestra dulzura ni las adversidades nuestra paz, que lo trivial no nos aleje de lo verdaderamente valioso ni la maldad nos lleve a creer que no hay esperanza.

Los que creemos en un mundo mejor, ¡empecemos a juntarnos!

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Ilustración: Alexandre Beck