De cara al Sol y de cara al viento…

Como en toda empresa en la vida, como en toda relación, el éxito depende del compromiso real de los involucrados.

Del conocimiento claro de que con nuestras virtudes a favor y a pesar de nuestras áreas en proceso está vivo el anhelo latente y la decisión consciente de crecer, de aprender para cada vez ser mejores, amar mejor, vivir mejor.

Nuestra vida es un crecimiento constante, cada etapa presenta un nuevo desafío y la verdad es que al final, ¿qué sería la vida sin esos retos, sin ese tener que conocernos constantemente, sin ese quebrarnos y tener la capacidad de volvernos a armar con el entendimiento de que cada vez que nos armamos, no somos la versión pasada sino una siempre mejorada de nosotros mismos.

Como en toda empresa en la vida, como en toda relación el éxito depende del compromiso real de los involucrados, de la entrega justa, la empatía, el respeto y la consideración, del no siempre buscar ganar incluso a costa de otros sino, de ver la importancia de la humildad en el proceso, de poder ser fuertes cuando la situación lo amerita y vulnerables cuando así lo sintamos, siempre con el corazón seguro, siempre con el corazón en paz.

Cada etapa de la vida tiene su dulce-amargo, pero tomar lo que viene con humor, con paciencia y con una esperanza renovada siempre dará buenos frutos a nuestro favor, después de todo la perfección como dijo Benedetti, “es una pulida colección de errores”, y me gusta pensar que para nuestro propio bien nunca la alcanzamos, cuando ya creemos dominar lo que sentimos, vivimos y experimentamos en una de esas estaciones, el tren arranca de nuevo y nos encontramos frente a parajes desconocidos y aventuras inciertas, en las que de nuevo con amor y una buena dosis de las cualidades antes mencionadas emprendemos el camino al maravilloso auto-conocimiento mientras le tomamos el gustito al momento, antes de que el tren se despida de nuevo y retome el camino hacia la siguiente estación.

Que se venga la vida que aquí la espero, para disfrutarla, con mis brazos abiertos, con mi sonrisa y un corazón dispuesto a reír, a llorar y a dejarse moldear.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/an26oezpwm52gv

Mi receta…

Cuantas veces confiamos solo en aquello que alcanzan a ver nuestros ojos y deseamos lo que vemos en los demás con total desconocimiento de su historia, sus luchas, sus demonios y sus temores.

Cuantas veces obviamos lo que tenemos por enfocarnos en lo que no tenemos y olvidamos agradecer, desde lo bueno hasta lo malo, de lo pequeño a lo grande, olvidando que todo suma sí así lo deseamos, que todo ayuda si lo vemos desde la perspectiva correcta.

Cuantas veces nos engañan los brillos falsos y tropezamos con la envidia o la comparación y nos volvemos vanos, infelices y arrogantes, nos acostumbramos a lo que nos rodea y hasta lo menospreciamos…

La risa de un niño, el aroma de una flor, mirar el amanecer una vez más, poder levantarnos… cuantas personas en condiciones muy distintas a las nuestras podrían darnos cátedra sobre aprovechar cada momento de la vida como se presenta porque no habrá otro igual y la vida como la conocemos podría cambiar de un momento a otro… insensatez pura.

Yo receto agradecimiento, agradecimiento consciente y genuino, agradecimiento que comparte, que ríe, que valora y aprecia, agradecimiento que contagia y revive, agradecimiento que aprende.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/aj5n2xaf4oujdw

Enfoque…

Al final de cuentas es una decisión, nuestra y de nadie más… Confiar y creer que hay luz y buscarla, aún en medio del dolor, el miedo, la traición y la incertidumbre siempre habrá esperanza.

Está bien decir en un momento determinado “no puedo más” y dejarte ser vulnerable, pero debe ser la excepción y no la regla, repetirlo como un mantra nunca le ha hecho bien a nadie.

Todo pasa, todo acaba, ninguna situación es eterna, todo en esta vida es temporal; tenerlo claro nos ayuda a enfocarnos en “el día después de”, esa mañana en que cesó la tormenta y el mar está de nuevo en calma, nos ubica en esa famosa luz al final del túnel y no en la oscuridad que de momento nos rodea.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/pmkrr2sy5zytvj

Avanti

Generalizar es equivocarse, no puede uno cerrarse a vivencias maravillosas por malas experiencias.

La vida se tiene que vivir, tenemos que decidir crecer y después de un luto necesario seguir adelante.

Quedarse en el pasado no aporta nada a nuestra vida y dejar de creer en las personas tampoco.

Quien se cuida siempre de no sufrir, termina viviendo a medias.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: Mi vagón del tren.

Gotitas de realidad…

Los años te enseñan si estás dispuesto a aprender, el tiempo no pasa en vano, no debería… El escaso crecimiento como seres humanos está fuertemente ligado con la falta de humildad de reconocernos obras en proceso.

Cuando dices así soy, así seré y nunca cambiaré estás ahogando la maravillosa y libertadora sensación de renacer, de reencontrarte, reivindicarte, explorarte y reinventarte, de descubrir todo aquello de lo que eres capaz como ser humano, como individuo, como amigo, como hijo, ¡como lo que sea!

La edad llega, inevitablemente, pero el crecimiento depende de cada uno, no es inherente es opcional, lo sucede siempre una decisión, la de aprender de lo vivido.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/fcuzxgbgno6upd

¿Atentos o distraídos?

Vivir a consciencia, con los ojos del corazón abiertos, con el alma despierta, atenta.

Amar, besar, abrazar, perdonar, crecer, aprender, conquistar; porque todo pasa y lo único que queda en nuestras vidas como un tatuaje indeleble en el alma son los recuerdos; de personas inolvidables, de momentos invaluables y vivencias mágicas que trascendieron y no se volverán a repetir.

Cada día se pasean frente a nuestros ojos decenas de milagros, prodigios que nos son robados porque nuestra sensibilidad está distraída corriendo de aquí para allá.

Deténgase; respire, olfatee, observe, toque, baile, sonría, camine, piense, saboree, sienta, llore, duélase, libérese, vibre, conmuévase, emociónese; todos esos y muchos más son privilegios intangibles que nos fueron dados, valorarlos como el tesoro que son depende de nosotros y hacerlo nos lleva a un nivel más alto de agradecimiento.

Ser conscientes de las pequeñas cosas que al final del día nunca son tan pequeñas se decide, se aprende.

•FMS ©By Mi vagón del tren

Me dieron fuerza las caídas…

“Te veo y me imagino que tu mundo es perfecto, como si todo te saliera bien siempre, vives en algo así como el planeta de Fran, donde todo es lindo.”

Hace poco me dijeron eso y la verdad me hizo mucha gracia, me sentí como un espécimen ultra-raro a quien las cosas que suceden en el mundo no le afectan, inmune a la tristeza, a la traición, a la enfermedad, al desempleo, al dolor, al desamor, intocable por la depresión, la soledad, la frustración, el miedo, la agresión, ajena a las pruebas y los desiertos, a eso de romperse y volverse a armar, de caer y tener que levantarse, como si nunca hubiera visto sangrar en mí una herida, del tipo que sea.

Lo que se ve en mí, lo que reflejo como un libro abierto es simplemente el resultado de un corazón rescatado, de un corazón que no pudo más en un momento determinado y cayó rendido, un corazón que no ha encontrado solo pastos verdes y valles en su camino pero que sabe con total certeza que no está solo cuando se han apagado las luces y cada paso se ha tornado incierto, un corazón que creyó y como resultado pudo renacer.

La actitud ante lo que enfrentamos en la vida es determinante, estamos de paso, por eso desistí de procurar entender todo lo que sucede, de buscar explicaciones o sentido a muchas cosas que simplemente no lo tienen y decidí buscar un propósito en cada situación que enfrento, me propuse vivir las pruebas o los desiertos como oportunidades para pulirme, para crecer y para permitir que la parte de mi vida que necesita ser moldeada, lo sea.

No, no vivo en el “mundo de Fran” como si fuese aquella fábula del “mundo de bobby y zazoo u”, vivo en el mismo mundo que vivimos todos, enfrento mis propias luchas y peleo mis propias batallas, pero con esperanza, agudizando y puliendo mis sentidos, completamente segura de que nunca seré la misma persona cuando todo acabe, siempre seré mejor y eso para mí es ganancia.

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Descansar en Él…

¿Cuántas veces hemos querido “meter mano” en alguna situación para que salga como esperamos? ¿Cuántas veces hemos querido solucionar algo a nuestra manera, a la fuerza, contando solo con nosotros mismos o confiando solo en nuestra capacidad? ¿Cuántas veces han sucedido las cosas como nunca imaginamos que iban a suceder y fue para bien?

Se viene un nuevo año, siempre me emocionan todas esas paginas en blanco listas para que pueda yo escribir historias con sentido, con propósito, algunas vendrán listas para sorprenderme, para ponerme a prueba, otras traerán consigo dosis de risa, de ternura, de sensibilidad, de lagrimas, pero en todas y cada una de ella seré yo la protagonista, seré yo quien escriba cómo decido vivirlas, cómo decido actuar, reaccionar y cuánto dejarme afectar o cuánto permitirme crecer, a mí me fue dado el derecho de hacerlo, mi libre albedrío, ¡qué privilegio tan hermoso!

Independientemente de lo que venga, quiero descansar en Él y en su propósito, nuestro Dios no improvisa nunca, siempre tiene un plan, nosotros tendremos quizá en nuestra mente la alternativa, la solución, la respuesta pero la última palabra la tendrá siempre Él, confiemos en su voluntad agradable y perfecta para nuestras vidas, así como un niño confía ciegamente en sus padres, con la certeza plena de que en sus manos estará seguro, protegido y en todo le irá bien porque quienes más le aman están a cargo.

En su regazo, en su presencia hay paz, guía, enseñanza, estrategia y todo lo que necesitamos para que nuestro día a día marque una diferencia para nosotros y para quienes nos rodean.

“Confía en el Señor de todo corazón y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos y Él allanará tus sendas.” La Biblia.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/glsfasz644sqh6

Pasos prudentes

Cuando tu corazón se siente atraído hacia algo o alguien y tu mente, tu ser y tu cuerpo aún con ganas de sucumbir ante la fuerza de atracción generada gritan internamente ¡peligro! es necesario prestar atención y utilizar todas las fuerzas disponibles para redireccionar las traicioneras emociones y cuidar el corazón…

El pobre no siempre sabe cuidarse solo.

FMS ©By Mi vagón del tren

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Corazones sanos

Que nuestros hijos nos vean alegrarnos cuando los demás prosperan, que nos escuchen elevar una oración por los proyectos de otras personas, que nos miren sonreír de manera genuina y enviar buenos deseos, buenas vibras y apoyar a quienes van poco a poco construyendo sueños.

Que nuestros hijos aprendan con nuestro ejemplo que un corazón sano celebra no envidia.

FMS ©By Mi vagón del tren

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