Ser feliz tú, ser feliz yo, ser felices juntos…

¿Les ha pasado que quieren mucho ver a alguien feliz y por más que lo intentan, no lo logran?

La verdad es que es agotador para algunos de nosotros que ponemos sobre nuestros hombros esa inmensa responsabilidad, no es algo qué cargar, no es algo que debemos asumir y mucho menos algo que debemos endosar a otros porque depende única y exclusivamente de cada uno ser feliz.

Tampoco depende del entorno, porque hay personas que aún teniendo todo lo que a otros les falta, son infelices y tantos otros con muchos menos sí lo son.

La ironía de la vida, pensar que el pasto del vecino está siempre más verde, habría que estar allí para ver si es sintético porque a todos en algún momento se nos seca la grama, lo importante es qué hacemos al respecto. ¿Culpamos nuestro entorno? ¿Se lo atribuimos a las circunstancias o a las personas que tenemos cerca? O por el contrario, nos consumimos en el maravilloso auto-conocimiento conectando día a día y a cada momento con el agradecimiento de estar vivos y empezamos a florecer desde adentro y así ver cómo todo a nuestro alrededor florece también.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/h2wfe6egw3yo6t

“La felicidad es un trabajo interno.”

De cara al Sol y de cara al viento…

Como en toda empresa en la vida, como en toda relación, el éxito depende del compromiso real de los involucrados.

Del conocimiento claro de que con nuestras virtudes a favor y a pesar de nuestras áreas en proceso está vivo el anhelo latente y la decisión consciente de crecer, de aprender para cada vez ser mejores, amar mejor, vivir mejor.

Nuestra vida es un crecimiento constante, cada etapa presenta un nuevo desafío y la verdad es que al final, ¿qué sería la vida sin esos retos, sin ese tener que conocernos constantemente, sin ese quebrarnos y tener la capacidad de volvernos a armar con el entendimiento de que cada vez que nos armamos, no somos la versión pasada sino una siempre mejorada de nosotros mismos.

Como en toda empresa en la vida, como en toda relación el éxito depende del compromiso real de los involucrados, de la entrega justa, la empatía, el respeto y la consideración, del no siempre buscar ganar incluso a costa de otros sino, de ver la importancia de la humildad en el proceso, de poder ser fuertes cuando la situación lo amerita y vulnerables cuando así lo sintamos, siempre con el corazón seguro, siempre con el corazón en paz.

Cada etapa de la vida tiene su dulce-amargo, pero tomar lo que viene con humor, con paciencia y con una esperanza renovada siempre dará buenos frutos a nuestro favor, después de todo la perfección como dijo Benedetti, “es una pulida colección de errores”, y me gusta pensar que para nuestro propio bien nunca la alcanzamos, cuando ya creemos dominar lo que sentimos, vivimos y experimentamos en una de esas estaciones, el tren arranca de nuevo y nos encontramos frente a parajes desconocidos y aventuras inciertas, en las que de nuevo con amor y una buena dosis de las cualidades antes mencionadas emprendemos el camino al maravilloso auto-conocimiento mientras le tomamos el gustito al momento, antes de que el tren se despida de nuevo y retome el camino hacia la siguiente estación.

Que se venga la vida que aquí la espero, para disfrutarla, con mis brazos abiertos, con mi sonrisa y un corazón dispuesto a reír, a llorar y a dejarse moldear.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/an26oezpwm52gv

Enfoque…

Al final de cuentas es una decisión, nuestra y de nadie más… Confiar y creer que hay luz y buscarla, aún en medio del dolor, el miedo, la traición y la incertidumbre siempre habrá esperanza.

Está bien decir en un momento determinado “no puedo más” y dejarte ser vulnerable, pero debe ser la excepción y no la regla, repetirlo como un mantra nunca le ha hecho bien a nadie.

Todo pasa, todo acaba, ninguna situación es eterna, todo en esta vida es temporal; tenerlo claro nos ayuda a enfocarnos en “el día después de”, esa mañana en que cesó la tormenta y el mar está de nuevo en calma, nos ubica en esa famosa luz al final del túnel y no en la oscuridad que de momento nos rodea.

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Fotografía: https://pin.it/pmkrr2sy5zytvj

Avanti

Generalizar es equivocarse, no puede uno cerrarse a vivencias maravillosas por malas experiencias.

La vida se tiene que vivir, tenemos que decidir crecer y después de un luto necesario seguir adelante.

Quedarse en el pasado no aporta nada a nuestra vida y dejar de creer en las personas tampoco.

Quien se cuida siempre de no sufrir, termina viviendo a medias.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: Mi vagón del tren.

Gotitas de realidad…

Los años te enseñan si estás dispuesto a aprender, el tiempo no pasa en vano, no debería… El escaso crecimiento como seres humanos está fuertemente ligado con la falta de humildad de reconocernos obras en proceso.

Cuando dices así soy, así seré y nunca cambiaré estás ahogando la maravillosa y libertadora sensación de renacer, de reencontrarte, reivindicarte, explorarte y reinventarte, de descubrir todo aquello de lo que eres capaz como ser humano, como individuo, como amigo, como hijo, ¡como lo que sea!

La edad llega, inevitablemente, pero el crecimiento depende de cada uno, no es inherente es opcional, lo sucede siempre una decisión, la de aprender de lo vivido.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/fcuzxgbgno6upd

Esto no es conmigo…

Y sigo con mi día… Haciéndome la distraída cuando visitas mi mente.

Camino, hacia adelante, con paso firme, el doble juego no es lo mío, es lo tuyo; eso de herir adrede no va conmigo.

Toxicidad que embriaga sumada a una frialdad siempre calculada.

Parece un susurro a mi oído tu llamado, intangible, irreal y contradictoriamente presente, claro; como esa atrevida y agradable brisa que te envuelve sorpresivamente y te despeina, tanto que entorpece tu visión.

Y digo para mí misma con el alma quieta y el corazón en paz: “no gracias”.

Y sonrío, fuerte.

Y sonrío, libre.

Esto, no es conmigo.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: FMS ©By Mi vagón del tren

Me dieron fuerza las caídas…

“Te veo y me imagino que tu mundo es perfecto, como si todo te saliera bien siempre, vives en algo así como el planeta de Fran, donde todo es lindo.”

Hace poco me dijeron eso y la verdad me hizo mucha gracia, me sentí como un espécimen ultra-raro a quien las cosas que suceden en el mundo no le afectan, inmune a la tristeza, a la traición, a la enfermedad, al desempleo, al dolor, al desamor, intocable por la depresión, la soledad, la frustración, el miedo, la agresión, ajena a las pruebas y los desiertos, a eso de romperse y volverse a armar, de caer y tener que levantarse, como si nunca hubiera visto sangrar en mí una herida, del tipo que sea.

Lo que se ve en mí, lo que reflejo como un libro abierto es simplemente el resultado de un corazón rescatado, de un corazón que no pudo más en un momento determinado y cayó rendido, un corazón que no ha encontrado solo pastos verdes y valles en su camino pero que sabe con total certeza que no está solo cuando se han apagado las luces y cada paso se ha tornado incierto, un corazón que creyó y como resultado pudo renacer.

La actitud ante lo que enfrentamos en la vida es determinante, estamos de paso, por eso desistí de procurar entender todo lo que sucede, de buscar explicaciones o sentido a muchas cosas que simplemente no lo tienen y decidí buscar un propósito en cada situación que enfrento, me propuse vivir las pruebas o los desiertos como oportunidades para pulirme, para crecer y para permitir que la parte de mi vida que necesita ser moldeada, lo sea.

No, no vivo en el “mundo de Fran” como si fuese aquella fábula del “mundo de bobby y zazoo u”, vivo en el mismo mundo que vivimos todos, enfrento mis propias luchas y peleo mis propias batallas, pero con esperanza, agudizando y puliendo mis sentidos, completamente segura de que nunca seré la misma persona cuando todo acabe, siempre seré mejor y eso para mí es ganancia.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/2e35a5qfuszu3m

Lutos necesarios

Es necesario cerrar ciclos y decir adiós. Quizá duela durante un tiempo, es normal, tendrás la mirada perdida en algunas ocasiones mientras te invade algún recuerdo, algunos kilos menos y unas cuantas lagrimas de más pero pasará, todo pasa, vive tu momento de luto pero no te quedes allí, pronto se dibujará una sonrisa en tu rostro y tu mirada abrazará la esperanza, porque siempre hay esperanza, cree en la magia de los nuevos comienzos.

Siempre vuelve a salir el sol y la lluvia no es más que un regalo del cielo que desciende para regar la tierra y hacer germinar la semilla, de la misma manera volverás a florecer.

Todo en la vida es un proceso, déjalo doler, déjalo sanar y déjalo ir.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/e3zgd7f67t4b4a

Crecer

“Lo que no dejas ir, lo cargas, lo que cargas te pesa y lo que te pesa, te hunde…”

Practica el arte de soltar, la vida es muy corta para llevar sobre los hombros peso innecesario y demasiado linda para ensuciarse el corazón.

Perdonar y dejar ir es crecer.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: Yo. Uno de mis tantos atardeceres favoritos.

Crecer

“Lo que no dejas ir, lo cargas, lo que cargas te pesa y lo que te pesa, te hunde…”

Practica el arte de soltar, la vida es muy corta para llevar sobre los hombros peso innecesario y demasiado linda para ensuciarse el corazón.

Perdonar y dejar ir es crecer.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: Yo. Uno de mis tantos atardeceres favoritos.