Ojitos atentos, paginas en blanco…

Si tus hijos te ven diciendo la verdad, aprenden a hablar con la verdad.

Si tus hijos te ven ayudar a otros, aprenden que hay alegría en dar a los demás.

Si tus hijos te ven llorar, aprenden que ser valientes también implica ser vulnerables algunas veces.

Si tus hijos te ven disculparte o perdonar, aprenden que la humildad nos hace grandes y mejores seres humanos, que el perdón es libertad.

Si tus hijos se saben amados, aprenderán a amar.

Si tus hijos te ven luchar por lo que sueñas, aprenderán que aunque no sea fácil todo esfuerzo vale la pena.

Si tus hijos se sienten respetados, aprenderán a respetar.

Si tus hijos se saben escuchados, aprenderán a escuchar.

Si tus hijos te ven orar, aprenderán a poner todas las situaciones en manos de Dios.

Si tus hijos ven congruencia en lo que haces y dices, aprenderán a ser personas genuinas, reales.

Si tus hijos te ven devolver esas monedas de más que te dieron por error, aprenderán a ser honestos, honrados.

Si tus hijos te ven valorar la vida, cuidarla y disfrutarla, no cesarán de maravillarse por los pequeños grandes milagros que nos rodean día con día.

Si tus hijos te ven reírte de ti mismo de cuando en cuando, aprenderán que en ocasiones no debemos tomarnos todo tan enserio.

Si tus hijos te ven disfrutar de la comida y el ejercicio, aprenderán que todo tiene su grado de importancia.

Si tus hijos te ven trabajar en ordenar tus prioridades correctamente, aprenderán sobre balance y equilibrio.

Si tus hijos te ven ser feliz, aprenderán que la felicidad depende de ellos y no está ligada a las circunstancias ni a las personas.

Y todo, todo, aplica igual cuando es a la inversa…

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/cu4lx6xcryjdcb

Estar a la altura…

No se necesita tener un interrogatorio preparado para poder conversar con nuestros hijos, es mucho mejor crear un ambiente donde cada vez que lleguen encuentren amor, paz, respeto, seguridad y aceptación.

Ninguno de nosotros se siente cómodo si al conversar con alguien solo recibe preguntas, por otro lado, un oído atento, un poco de empatía y el tan subvalorado contacto visual pueden hacer maravillas.

Crear un canal de comunicación íntima y profunda no es una tarea de la noche a la mañana, requiere esfuerzo y dedicación (como todo lo que vale la pena), ése canal empieza desde que son pequeños, porque las cosas que les emocionan o les afligen y que en ocasiones nos parecen risiblemente inocentes o pequeñas según nuestra “gran estatura adulta” son las que se convertirán más adelante en temas críticos, por eso, procuremos darle la importancia que merecen; los niños no van a contarnos algo que no sea significativo para ellos y si les mostramos que lo que tienen para decir es igual de significativo para nosotros, muchas historias pueden ser distintas.

A veces lo único que se necesita es estar a la altura. ❤️

FMS

Fotografía: https://pin.it/cgxwkqq3vi3ar5