Infinitos…

Cuantas historias, cuantos momentos de éxtasis y gloria plena o de crecimiento y dolor.

Tantas risas, tantas anécdotas, tantos recuerdos que invaden mi mente. No, el tiempo no pasa en vano.

Tú y yo, frágiles y fuertes, algunas veces seguros y otras tantas desconcertados, creciendo, aprendiendo, avanzando, siempre juntos, tomados fuertemente de la mano mirando hacia adelante, disfrutando el presente y aprendiendo del pasado, cuidándonos en cada paso el corazón mientras diseñamos un futuro.

Tú y yo, una historia conocida y nueva a la vez, descubriéndonos en cada etapa de la vida, reinventándonos en cada situación que demanda de nosotros una nueva versión.

Cuánto amo esta colección de vivencias, esta familiaridad y la complicidad que traen los años…

No sé si la alegría duele, pensaría que no, pero a veces, solo a veces es tanta la felicidad que me produce pensarte que se me confunde la risa con las ganas de llorar.

Por mucho y por siempre, mi persona favorita.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/mv2qx3n4mezmp6

Mi receta…

Cuantas veces confiamos solo en aquello que alcanzan a ver nuestros ojos y deseamos lo que vemos en los demás con total desconocimiento de su historia, sus luchas, sus demonios y sus temores.

Cuantas veces obviamos lo que tenemos por enfocarnos en lo que no tenemos y olvidamos agradecer, desde lo bueno hasta lo malo, de lo pequeño a lo grande, olvidando que todo suma sí así lo deseamos, que todo ayuda si lo vemos desde la perspectiva correcta.

Cuantas veces nos engañan los brillos falsos y tropezamos con la envidia o la comparación y nos volvemos vanos, infelices y arrogantes, nos acostumbramos a lo que nos rodea y hasta lo menospreciamos…

La risa de un niño, el aroma de una flor, mirar el amanecer una vez más, poder levantarnos… cuantas personas en condiciones muy distintas a las nuestras podrían darnos cátedra sobre aprovechar cada momento de la vida como se presenta porque no habrá otro igual y la vida como la conocemos podría cambiar de un momento a otro… insensatez pura.

Yo receto agradecimiento, agradecimiento consciente y genuino, agradecimiento que comparte, que ríe, que valora y aprecia, agradecimiento que contagia y revive, agradecimiento que aprende.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/aj5n2xaf4oujdw

De herencias y legados…

Cuando uno se da cuenta miran y cuando no, también…

Les podemos heredar muchísimas cosas pero la calidad humana, el respeto, la sensibilidad, el amor y la misericordia, así como muchos otros valores perennes e indispensables en la vida solo pueden modelarse y allí radica la verdadera belleza, en dejarles un legado que no caduca.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/6gehrz3phnnzzi

Que sea mutuo…

Que no te falten sonrisas y besos, que no te falte ternura, deseo, erotismo y pasión.

Que no te falte un silencio en empatía o una larga conversación, un oído que te escuche y un hombro donde poder descansar.

Que no te falte el abrazo fuerte cuando te fallen las piernas ni la mirada atenta que sin necesidad de palabras dice: “aquí estoy”; que no te falte un puerto seguro donde sentarte a mirar el mar.

Que no te falte el espacio y el tiempo necesario para encontrarte, para ser tú en libertad y sin limitaciones siempre que lo necesites, que no te falte la mano que tome la tuya con firmeza cuando todo se haya oscurecido ni esa cálida y conocida voz que te recuerda tu canción.

Que no te falte la complicidad y familiaridad que trae el tiempo, la calidez y la calma de sentirte en paz.

Que no te falte bondad, respeto, consideración y reconocimiento, que no te falte lealtad, honestidad y compañerismo, que no te falte amor, sobre todo amor.

Que no te falte justicia, verdad y perdón.

Que no te falte compromiso y entrega para construir un nosotros.

Y por favor… que sea mutuo, para que tampoco le falte lo mismo a él.

-FMS-

©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/gkeyjj4dmvz4nw

R-O-M-A-N-C-E

Un poquito de creatividad por aquí y otro poquito por allá convierten momentos cotidianos en recuerdos inolvidables que alimentan cualquier corazón y por lo tanto cualquier relación.

El paso de los años nos enriquece como pareja, nos fortalece y nos permite conocernos más en muchas nuevas situaciones que la vida nos presenta, crecemos, aprendemos y nos unimos más, eso, claro está si junto con todo ese aprendizaje tenemos cuidado especial de los detalles, si prestamos la atención suficiente para notar que esa persona que está a nuestro lado no necesariamente es la misma de quien nos enamoramos hace años. La vida nos cambia y las relaciones deben adaptarse a esos cambios para sobrevivir.

Acostumbrarnos a lo mismo de siempre creyendo que funciona y dejarnos absorber por la monotonía es un golpe bajo, silencioso y letal que hace estragos a largo plazo.

Romance… Romance… Romance…

Unas flores, un detalle, una sorpresa, una carta, una cita, un pic nic, no se necesita una “millonada” para sorprender a esa persona especial y los detalles románticos tampoco tienen género definido y en ocasiones están subvalorados.

Conocer el lenguaje en que nuestra pareja se siente amada y valorada es primordial, todos nos sentimos amados de distinta manera, de poco me sirve que me llenen de regalos si yo me siento amada cuando me dedican tiempo de calidad, una “peli” en el viejo sillón o una amena conversada con un chocolate caliente… Conocernos no solo es un reto sino una herramienta súper útil a la hora de demostrar amor.

Aquello de hacer una carta, mirar a los ojos, cocinar una cena o tener el detallazo de escuchar con atención cuando nuestra persona nos habla, son detalles atemporales y nos hacen sentir apreciados, valorados y tomados en cuenta.

Decir “te amo” es maravilloso pero tiene mucho más peso cuando nuestras acciones son consecuentes con nuestras palabras, de lo contrario el efecto es contraproducente en lugar de favorecedor.

Uno no se siente amado cuando se lo dicen mil veces, sino cuando se lo demuestran y aunque suene trillado el amor sí es como una planta que necesita cuidados y atención para crecer fuerte y dar fruto.

A lo largo de las relaciones uno se conoce, se desconoce y luego se re-conoce, por lo que es súper importante estar atento a la estación en que nos encontramos, el otoño, el verano, el invierno o la primavera conllevan cuidados muy distintos unos de otros, cada día es una conquista.

Y recuerda, nada que haga feliz a la persona que amas está pasado de moda.

-FMS-

Fotografía: https://pin.it/22pucd6ff2s3bs

Silencio interno

Y entonces te detienes, el bullicio a tu alrededor se acalla, tus ojos enfocan correctamente y tu razón entra en sintonía con tu corazón… Quedas en silencio, tu queja se vuelve absurda, tu reclamo pierde la fuerza y enmudece… Una breve pincelada de otras realidades te ha ubicado.

El agradecimiento está subvalorado.

-FMS-

Instantes…

La vida es un pestañear, rodearse de relaciones significativas, abrazar nuevas experiencias y llenarnos de vivencias nos permitirá atesorar recuerdos indelebles y enriquecernos desde todo punto de vista, todo lo demás, lo tangible, lo material es necesario pero no puede ocupar el trono en nuestra vida, porque con la misma velocidad con la que llega, se va…

Donde esté nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón, procuremos darle valor a lo que verdaderamente lo merece e invertir nuestras fuerzas, nuestra energía, nuestro amor, en fin nuestra vida de manera que cuando se apaguen las luces tengamos el corazón lleno, en paz y una gran sonrisa en los labios. 

-FMS-

Mi paz vale más, ¿y la tuya?

Una vez un amigo me dijo: “Hay personas a las que debes mantener a cierta distancia, para que cuando te lancen la piedra, no te alcance”.

Creo firmemente que en cuanto dependa de nosotros debemos procurar estar en paz con todo el mundo, eso, sin embargo es un reto importante ya que no todas las personas se rigen bajo la misma filosofía. 

No es mi intención hacer “enemigos”, de hecho ni siquiera me gusta la palabra, pero inevitablemente vamos a encontrarnos con personas que se acercarán a nosotros con la intención de sacar provecho o solamente hacer daño, más que todo por imperfecciones en el funcionamiento de su “sistema interno” que por algo que nosotros hayamos hecho,  y desafortunadamente, habrá momentos en los que esas actitudes nos van a alcanzar y nos van a lastimar. 

Es allí donde reflexiono sobre la importancia del perdón, pero el perdón inteligente, cuando decidimos perdonar lo hacemos principalmente por obediencia a Dios y por amor a nosotros mismos, el perdón no es una cualidad innata del ser humano, es un don divino, un milagro de sanidad y libertad que Él hace en nosotros cuando se lo permitimos y que trae como consecuencia alivio y paz, las heridas abiertas cicatrizan y lo que dolía antes no duele más, sin embargo, tenemos que ser conscientes que perdonar no significa permitir maltrato, mentiras, ofensas o maldades una y otra vez, “perdón” no es sinónimo de “mártir”, de la misma manera en que arrepentimiento difiere por completo de remordimiento, porque el primero involucra un cambio de actitud. 

Las personas que se dedican a hacer mal, recibirán en su momento el pago a sus acciones, como hemos escuchado antes “quien siembra viento, recoge tempestades”, nosotros por otra parte tenemos el derecho y el deber de tomar distancia de esos seres, velar por nuestra tranquilidad e invertir nuestras fuerzas en las personas valiosas que tenemos cerca.

Cuando decidas por salud mental, emocional y espiritual alejarte de alguien procura estar seguro de que no sea el odio, el resentimiento o el rencor lo que te motiva a hacerlo sino un perdón inteligente, una búsqueda de paz interior y sanidad en vez de un deseo de venganza, si el tesoro más preciado que tenemos es nuestro corazón y de él mana la vida, ¿para qué permitir que la maldad de otro lo ensucie?

Mi paz vale más, ¿y la tuya?

-FMS-