Dejarte ser…

Ser tú

Dejarte ser.

Dejarte fluir.

Con tus silencios, tus pausas y tus espacios de meditación, esos tiempos en los que te sumerges en el análisis de alguna situación profunda o absurda pero tuya, importante al fin y al cabo, al menos para ti.

Ser tú.

Con tu frescura, la carcajada inesperada, la mirada brillante, expectante e ilusionada, como la de un niño que está por abrir un regalo.

Ser tú.

Con las alas escondidas un rato por el cansancio del vuelo o sacudiéndolas fuertemente lista para volar otra vez.

Dejarte ser.

Vulnerable y frágil, fuerte y resistente, resiliente y humana.

Ser tú.

Con tus pasiones y sueños, únicos porque son tuyos, incomprensibles para otros porque te fueron dados a ti, con esa enorme lista de cualidades y los pequeños puntos negros que todos tenemos que trabajar.

Ser tú.

Con el chiste malo, con la ternura que te produce un niño, la tristeza que te provocan la injusticia o la desigualdad; con la palabra sabia y la opinión contraria, con la bondad que se asoma constantemente y el temperamento fuerte, prudente y astuto que no te permite darle a todos el beneficio de la duda.

Ser tú, con las emociones siempre a flor de piel, con una sensibilidad a prueba de balas.

Ser tú.

Porque simple y sencillamente no hay nada más maravilloso en la vida y al mismo tiempo nada es tan cautivador como las personas genuinas.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografia: https://pin.it/jcnelldqjbjegt

Con alas cansadas…

Hoy me duele el tiempo que transcurre implacable, no perdona, no se detiene y vuela.

Me duelen los sueños frustrados y los que escondidos en un rincón del corazón tienen miedo de nacer.

Hoy me duele tu mirada, el ritmo pausado de tu caminar cansado, la mirada perdida, tu suspiro profundo y el dulce amargo de las palabras de tu boca.

Hoy me duele mi tristeza, ese silencio que se hace nudo en mi garganta y ahoga mis palabras y mis letras.

Hoy me duele el calor y me duele el frío, me duelen la compañía y la soledad, hoy me duelen el desconcierto y la incertidumbre, me duele la lagrima de mis ojos que no se anima a brotar libremente pero que se asoma cada vez que la duda visita mi mente.

Me duelen la impotencia, la desesperanza y la espera.

En fin, lo bueno de las etapas es que tienen un principio y un final, las alas se renuevan y se vuelven a usar para volar alto, pero hoy, solo por hoy las guardo porque están un poquito cansadas.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/u4ijpygtqv46ee

Introspección…

¿Les ha sucedido?

Han sentido alguna vez como su cuerpo, su mente, su alma y su espíritu colapsan y convergen en un punto de encuentro, un común denominador, una necesidad urgente de inyectarse vida, color, esperanza, motivos, sentido y propósito…

Creo que sucede cuando de cierta forma nos absorbe el sistema y la cotidianidad se apodera de nosotros, nos alcanzan situaciones inconclusas de la vida y nos rebasan, emociones escondidas salen a flote o simplemente la edad y sus cambios nos juegan una mala pasada, entramos en trance y caminamos cada día en piloto automático, sin ver detalles, sin maravillarnos con las cosas simples, sin realizar lo afortunados que somos de ver un día más, de poder escuchar la sonrisa de nuestros hijos y abrazar a nuestras personas favoritas, obviamos esos pequeños grandes placeres hasta que por fuerza, por decisión o necesidad despertamos a una nueva consciencia y caemos en cuenta, no hay tiempo para perder… Es entonces cuando ese maravilloso héroe interno, ese inexplicable soplo divino que llevamos dentro sale de pronto como el genio de la lámpara de Aladino y nos mira, nos confronta, nos exhorta, lo sigue un encuentro de titanes entre el “yo” que se resiste y el que desea dejarse vencer por la esperanza, es con esa resiliente fuerza interna que surgimos de las cenizas y empezamos como el águila, con profundo dolor a arrancarnos las plumas que no nos sirven más y solo nos generan peso muerto, necesitamos volar alto, libres, necesitamos reencontrarnos con nosotros mismos en esta nueva versión, conectar con lo que somos para poder nuevamente conectar con los demás.

De nadie depende, nadie puede hacerlo por nosotros, es una labor de uno; educar nuestros ojos para mirar más allá de lo que tenemos enfrente, enseñar a nuestro corazón a sentir, a vivir y amar con consciencia plena y entrega porque el instante que vivimos no se repetirá nunca más, lo que tenemos cerca y quienes caminan a nuestro lado y llenan de luz parte de nuestras vidas, podrían mañana no estar.

Vivir, vibrar, dejar huella, ser mensaje, fluir en nosotros y también para los otros, tener sentido, tener propósito.

Valorar todo siempre desde el agradecimiento, eso por defecto lo cambia todo.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografia: Mi vagón del tren

Ser feliz tú, ser feliz yo, ser felices juntos…

¿Les ha pasado que quieren mucho ver a alguien feliz y por más que lo intentan, no lo logran?

La verdad es que es agotador para algunos de nosotros que ponemos sobre nuestros hombros esa inmensa responsabilidad, no es algo qué cargar, no es algo que debemos asumir y mucho menos algo que debemos endosar a otros porque depende única y exclusivamente de cada uno ser feliz.

Tampoco depende del entorno, porque hay personas que aún teniendo todo lo que a otros les falta, son infelices y tantos otros con muchos menos sí lo son.

La ironía de la vida, pensar que el pasto del vecino está siempre más verde, habría que estar allí para ver si es sintético porque a todos en algún momento se nos seca la grama, lo importante es qué hacemos al respecto. ¿Culpamos nuestro entorno? ¿Se lo atribuimos a las circunstancias o a las personas que tenemos cerca? O por el contrario, nos consumimos en el maravilloso auto-conocimiento conectando día a día y a cada momento con el agradecimiento de estar vivos y empezamos a florecer desde adentro y así ver cómo todo a nuestro alrededor florece también.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/h2wfe6egw3yo6t

“La felicidad es un trabajo interno.”

La distancia es relativa…

Dicen que no se puede, pero yo creo que sí…

Creo que podemos amarnos profundamente aún estando lejos.

Creo que puedo sentirte cerca aunque no estés aquí.

Creo en conexiones que trascienden, en corazones que laten juntos, en amores verdaderos y valientes que luchan cada día contra la distancia para encontrarse en los pequeños momentos, en los pequeños detalles y volverse fuertes allí, donde en ocasiones reina la incertidumbre pero siempre gana el amor.

Creo en esos silencios en que invades mi mente, creo en lo que me dicen mis labios y lo que recuerda mi piel… Cierro mis ojos y se dibuja una sonrisa en mi rostro al imaginar la tuya, casi puedo escuchar tu voz como un susurro en mi oído, el sonido de tu respiración; están tatuadas en mi cuerpo tus caricias y como el aroma de un perfume tu olor me invade de cuando en cuando…

Creo entonces que tanto amor no se me queda dentro, viaja, a través del tiempo y el espacio para llegar a ti, para hacerte sonreír, para erizarte la piel y aunque inexplicable está, allí, vivo, mi abrazo te encuentra y te rodea de la misma forma en que el tuyo me rodea a mí como una fuerza invisible que me atrae y entonces de nuevo me vuelvo fuerte, se van mis miedos, se disipan mis dudas y me abraza la certeza, somos nosotros, tú y yo quienes escribimos esta historia.

La distancia es relativa, tantos hay que estando cerca están distantes y sin embargo, a muchos como nosotros la lejanía paradójicamente y contra todo pronóstico se les vuelve leña seca para esa hoguera que no cesa de arder…

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Fotografía: https://pin.it/e2nr5rcqs2th2s

De cara al Sol y de cara al viento…

Como en toda empresa en la vida, como en toda relación, el éxito depende del compromiso real de los involucrados.

Del conocimiento claro de que con nuestras virtudes a favor y a pesar de nuestras áreas en proceso está vivo el anhelo latente y la decisión consciente de crecer, de aprender para cada vez ser mejores, amar mejor, vivir mejor.

Nuestra vida es un crecimiento constante, cada etapa presenta un nuevo desafío y la verdad es que al final, ¿qué sería la vida sin esos retos, sin ese tener que conocernos constantemente, sin ese quebrarnos y tener la capacidad de volvernos a armar con el entendimiento de que cada vez que nos armamos, no somos la versión pasada sino una siempre mejorada de nosotros mismos.

Como en toda empresa en la vida, como en toda relación el éxito depende del compromiso real de los involucrados, de la entrega justa, la empatía, el respeto y la consideración, del no siempre buscar ganar incluso a costa de otros sino, de ver la importancia de la humildad en el proceso, de poder ser fuertes cuando la situación lo amerita y vulnerables cuando así lo sintamos, siempre con el corazón seguro, siempre con el corazón en paz.

Cada etapa de la vida tiene su dulce-amargo, pero tomar lo que viene con humor, con paciencia y con una esperanza renovada siempre dará buenos frutos a nuestro favor, después de todo la perfección como dijo Benedetti, “es una pulida colección de errores”, y me gusta pensar que para nuestro propio bien nunca la alcanzamos, cuando ya creemos dominar lo que sentimos, vivimos y experimentamos en una de esas estaciones, el tren arranca de nuevo y nos encontramos frente a parajes desconocidos y aventuras inciertas, en las que de nuevo con amor y una buena dosis de las cualidades antes mencionadas emprendemos el camino al maravilloso auto-conocimiento mientras le tomamos el gustito al momento, antes de que el tren se despida de nuevo y retome el camino hacia la siguiente estación.

Que se venga la vida que aquí la espero, para disfrutarla, con mis brazos abiertos, con mi sonrisa y un corazón dispuesto a reír, a llorar y a dejarse moldear.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/an26oezpwm52gv

Infinitos…

Cuantas historias, cuantos momentos de éxtasis y gloria plena o de crecimiento y dolor.

Tantas risas, tantas anécdotas, tantos recuerdos que invaden mi mente. No, el tiempo no pasa en vano.

Tú y yo, frágiles y fuertes, algunas veces seguros y otras tantas desconcertados, creciendo, aprendiendo, avanzando, siempre juntos, tomados fuertemente de la mano mirando hacia adelante, disfrutando el presente y aprendiendo del pasado, cuidándonos en cada paso el corazón mientras diseñamos un futuro.

Tú y yo, una historia conocida y nueva a la vez, descubriéndonos en cada etapa de la vida, reinventándonos en cada situación que demanda de nosotros una nueva versión.

Cuánto amo esta colección de vivencias, esta familiaridad y la complicidad que traen los años…

No sé si la alegría duele, pensaría que no, pero a veces, solo a veces es tanta la felicidad que me produce pensarte que se me confunde la risa con las ganas de llorar.

Por mucho y por siempre, mi persona favorita.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/mv2qx3n4mezmp6

Enfoque…

Al final de cuentas es una decisión, nuestra y de nadie más… Confiar y creer que hay luz y buscarla, aún en medio del dolor, el miedo, la traición y la incertidumbre siempre habrá esperanza.

Está bien decir en un momento determinado “no puedo más” y dejarte ser vulnerable, pero debe ser la excepción y no la regla, repetirlo como un mantra nunca le ha hecho bien a nadie.

Todo pasa, todo acaba, ninguna situación es eterna, todo en esta vida es temporal; tenerlo claro nos ayuda a enfocarnos en “el día después de”, esa mañana en que cesó la tormenta y el mar está de nuevo en calma, nos ubica en esa famosa luz al final del túnel y no en la oscuridad que de momento nos rodea.

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Fotografía: https://pin.it/pmkrr2sy5zytvj

Aniversario…

17 años de matrimonio cumplimos hoy, la misma edad que tenía cuando te conocí, 23 años llevamos ya tomados de la mano cuidándonos el corazón.

Una y mil veces sí, a ti, a tus risas, a tus besos y a tus abrazos; una y mil veces sí, a tus bromas tontas, a tus impredecibles ocurrencias, a tu espontaneidad e ingenio; una y mil veces sí, a tu hombro, a tu compañía, a tu voz y al calor de tu cuerpo; a esas historias que inventas para ayudarme a dormir, a los bailes locos que haces para hacerme reír, a tu oído atento y tu palabra sabia, una y mil veces sí a tu alma soñadora y tu incansable y valiente espíritu guerrero, a la nobleza y bondad de tu corazón.

Una y mil veces más sí, a esta historia, a este caminar a tu lado, eres mi regalo del cielo y mi hermosa bendición.

Te amo mucho más que hace 23 años.

🎵🎶”Como naufragan mis miedos si navego tu mirada, como alertas mis sentidos con tu voz enamorada, con tu sonrisa de niño como me mueves el alma, como me quitas el sueño, como me robas la calma”🎶🎵

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/lla2rjeqggpkkb

Gotitas de realidad…

Los años te enseñan si estás dispuesto a aprender, el tiempo no pasa en vano, no debería… El escaso crecimiento como seres humanos está fuertemente ligado con la falta de humildad de reconocernos obras en proceso.

Cuando dices así soy, así seré y nunca cambiaré estás ahogando la maravillosa y libertadora sensación de renacer, de reencontrarte, reivindicarte, explorarte y reinventarte, de descubrir todo aquello de lo que eres capaz como ser humano, como individuo, como amigo, como hijo, ¡como lo que sea!

La edad llega, inevitablemente, pero el crecimiento depende de cada uno, no es inherente es opcional, lo sucede siempre una decisión, la de aprender de lo vivido.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/fcuzxgbgno6upd