Lutos necesarios

Es necesario cerrar ciclos y decir adiós. Quizá duela durante un tiempo, es normal, tendrás la mirada perdida en algunas ocasiones mientras te invade algún recuerdo, algunos kilos menos y unas cuantas lagrimas de más pero pasará, todo pasa, vive tu momento de luto pero no te quedes allí, pronto se dibujará una sonrisa en tu rostro y tu mirada abrazará la esperanza, porque siempre hay esperanza, cree en la magia de los nuevos comienzos.

Siempre vuelve a salir el sol y la lluvia no es más que un regalo del cielo que desciende para regar la tierra y hacer germinar la semilla, de la misma manera volverás a florecer.

Todo en la vida es un proceso, déjalo doler, déjalo sanar y déjalo ir.

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Lo más sencillo es decir “no existe”

Una relación se construye día a día con dosis constantes y equitativas de compromiso, esfuerzo y dedicación.

Con risas y también con lágrimas.

En un mundo acostumbrado a lo instantáneo donde muchas cosas parecen ser desechables y se nos motiva a dejar atrás y a soltar prácticamente todo, es importante tener claro que una relación de pareja exitosa no tiene una receta mágica, tampoco sucede de la noche a la mañana, es el resultado de dos seres humanos imperfectos que decidieron unirse para amarse, crecer, aprender el uno del otro, apoyarse, respetarse y valorarse.

Me encuentro tantas personas hablando sobre la no existencia del amor verdadero que no puedo evitar el preguntarme: ¿cuál es tu concepto de amor verdadero? ¿Eres lo que buscas en otros? ¿Estás dispuesto o dispuesta a dar lo que demandas recibir?

Es cierto que hay relaciones fallidas, fracasos que dejan heridas y experiencias dolorosas pero deberían ser la excepción y no la regla.

Cuando como seres pensantes nos permitimos evaluar la persona o relación en la que estamos involucrándonos, vemos señales, comportamientos y tenemos claro nuestro valor es más difícil que nos dejemos dominar por peligrosas emociones pasajeras, no es cierto que el amor es ciego, el amor debe tener los ojos bien abiertos, los oídos muy atentos y el cerebro encendido, debe ser inteligente y cuidadoso, si de buenas a primeras nos entregamos en bandeja de plata y saltamos al vacío sin ningún tipo de red protectora corremos el riesgo de terminar lastimados y eso no necesariamente es culpa del amor o de la otra persona sino responsabilidad únicamente nuestra; el otro día escuchaba una canción cuya letra iniciaba con estas líneas: “yo sabía que esta relación no tenía futuro, que iba terminar mal”, inevitablemente lo primero que pensé fue “entonces ¿qué sentido tenía iniciarla?”, lo curioso es que es la realidad de muchas personas que con buenas intenciones dan el beneficio de la duda a comportamientos que difícilmente mejoren, me gustaría aclarar que creo en el poder del amor para generar cambios pero eso viene desde el interior de cada ser humano y no necesariamente está en nuestras manos producir esos cambios.

He estado con mi pareja un total de 22 años y no siempre ha sido sencillo, no somos las mismas personas que a los 18 años cuando nos conocimos, hemos crecido, cambiado y llorado, nos hemos lastimado y nos hemos perdonado, hemos reído, hemos construido pero sobre todo nos hemos amado y procuramos con frecuencia recordar que seguimos siendo seres independientes unidos por elección propia para vivir esta maravillosa aventura llamada vida, tenemos acuerdos y desacuerdos, hemos atravesado verano, invierno, otoño y primavera y hemos también utilizado muchísimos de los colores de la paleta, entendiendo cada color como una situación a enfrentar, pero decidimos hacerlo juntos, entendimos que somos más fuertes cuando estamos unidos.

¿Hemos querido tirar la toalla? Quizá alguna vez, pero se ha invertido tanto que decidimos que gane el amor, porque sabemos lo que tenemos.

Una relación necesita romanticismo, palabras bonitas de admiración, reconocimiento y respeto, una relación necesita seguir diciendo ”te amo”, necesita poder decir “perdón”, no necesita orgullo y soberbia necesita humildad, una relación necesita escuchar, escuchar con detalle y atención lo que la persona precisa decir, lo que le asusta, lo que le gusta, lo que está viviendo, necesita conversaciones profundas y superficiales.

Una relación necesita mirar a los ojos, necesita risas y chistes, necesita pasión, picardía y sensualidad.

La persona a nuestro lado necesita saberse nuestra prioridad, necesita saber que es merecedora de nuestro respeto y tener claro lo que significa para nosotros.

Claro que es más sencillo brincar de relación en relación y quedarse mientras duran las mariposas en el estómago, la etapa del enamoramiento es deliciosa pero las bases no se construyen ni se mantienen de esa manera.

Cuántas parejas escuchamos que no sienten siquiera deseos de regresar a casa, ahora yo pregunto, esto es sobre ti no sobre tu pareja: ¿estás haciendo de tu hogar un lugar donde a ti misma(o) te gustaría llegar? ¿Es tu hogar un puerto seguro para tu familia o un campo de batalla lleno de frustración y reclamos?

Una flor crece con cuidados, con la dosis necesaria de cada uno de sus elementos vitales pero a veces creemos que una relación tiene que crecer sola y dejamos de cuidarla, de abonarla y de podarla.

No hablo aquí de relaciones tóxicas y nocivas, no hablo de mantener relaciones donde nos anulamos como personas, donde la infidelidad o la agresión viven dentro, lo que atenta contra nuestra vida y nuestra integridad NO es negociable, hablo aquí de todo lo que sí se puede hacer cuando sabemos que tenemos una persona valiosa a nuestro lado, un ser humano con virtudes como nosotros y con defectos como nosotros.

Todos tenemos “nuestro paquete”, todos cargamos heridas, conductas modeladas, experiencias previas que nos han marcado de alguna manera pero todos tenemos también la capacidad de decidir algo diferente para nuestra vida y nuestras familias o relaciones, tenemos a nuestro haber la capacidad de romper patrones y escribir historias nuevas y diferentes, todos tenemos peculiaridades que pueden convertirse en un tema delicado en una relación y es allí donde nuestra determinación y compromiso marcan una diferencia porque por lo general son comportamientos que también nos afectan a nosotros mismos y que trabajarlos en primera estancia beneficiará nuestra vida y como consecuencia nuestra forma de relacionarnos.

Hay situaciones medulares que no se pueden aceptar pero hay otras pequeñas facetas que se pueden trabajar como pareja y que nos hará muy bien hacerlo, no, no todo es desechable.

Enfocarnos en lo bueno, en lo admirable, en esas características que te hicieron amar a esa persona en primera instancia y mantener los detalles puede recordarnos cómo las cosas pueden volver a ser.

No se trata solo de soltar, sino también de amar, cuidar y sanar, no se trata solo de soltar sino también de no agarrar cualquier cosa.

Amemos con inteligencia y sentido común y procuremos construir en lugar de estar destruyendo, decidamos unificar en lugar de disolver.

El amor verdadero sí existe, no es perfecto porque nadie lo es pero cuando es genuino, está cerca de serlo.

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Rememorar…

En los días grises y oscuros, nos viene bien recordar momentos en los que nuestra vida se ha llenado de color y luz.

Por lo general no se piensa en el verano cuando cae la nieve pero hacerlo es siempre una manera maravillosa de mantener el corazón alegre, agradecido y saludable.

Muchas experiencias hermosas e invaluables guardamos en nuestro baúl de recuerdos y sin duda muchas más vendrán.

Todo pasa y todo cambia, recuérdalo.

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Con sabor a miel

Qué lindas las parejas que se disfrutan, que se miran, que se ríen y se dan su lugar.

Qué lindas las parejas nuevas o las que llevan años, que conversan, que se escuchan, se acarician y se besan.

Qué lindas las parejas que no se dan por sentado, que se valoran, que se conocen y se reconocen, que deciden descubrirse en cada etapa para no olvidarse de quienes fueron y quienes son.

Que se perdonan y crecen.

Qué lindas las parejas que abrazan su amor y lo gozan en libertad, sin pena, sin complejos o estereotipos.

Qué lindas las parejas valientes, que se arriesgan a sabiendas de que no siempre se puede ganar, que el amor más perfecto duele de vez en cuando, que se saben en peligro de extinción pero siguen adelante recordando que nada que haga a tu persona favorita feliz, está pasado de moda.

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Lenguajes del amor

Cuando las carencias emocionales, afectivas o espirituales tratan de suplirse con bienes materiales, se logran “maquillar” por un breve periodo de tiempo, pero eventualmente resurgen, más fuertes y más devastadoras que antes.

El amor tiene muchos lenguajes, procuremos descubrir el que hablan nuestros seres queridos, nuestras parejas, nuestras familias, nuestros amigos y hablémosles así, esto producirá relaciones significativas, duraderas y principalmente sanas.

La calidad no debe buscarse solo en los productos, sino especialmente en el tiempo, atención, dedicación, entrega y amor que les brindamos a los demás, empezando por nosotros mismos.

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Fotofrafía: Lisa McNiel https://pin.it/pba7im6bzx2byq

Deja ya de besar sapos…

Tu historia no es muy diferente a la de algunas mujeres, entregaste tu amor, tu tiempo, tu dedicación y muchos años de tu vida a una relación que resultó ser historia, no me tomes a mal, ¡en buena hora resultó ser historia! porque era tóxica y nociva, te daba migajas a cambio de los “platillos gourmet” que estabas dispuesta a servir y eso no es justo.

Te vi secarte poco a poco y como a un árbol en otoño se te cayeron las hojas, sabía en mi corazón que florecerías pronto porque te conozco, te he visto, eres una mujer valiente, una luchadora amante de la vida, tienes un corazón que emana amor, esperanza y resiliencia, aún cuando tú misma no lo veías venir, yo sabía que tu primavera se acercaba cada vez más mientras añorabas entre sollozos aquellos días de sol, pero así fue, poco a poco, un día a la vez llegó tu primera flor y la segunda y la tercera hasta que nuevamente te llenaste de color, de alegría y de frescura, reverdeciste como aquellos campos áridos cuando reciben las primeras lluvias, te lo dije, ibas a volar alto, surcarías los cielos buscando tierra fértil y pastos más verdes y para hacerlo tenías que arrancarte tú misma de dónde estabas plantada por más doloroso que fuera.

Hoy te miro y se llena de orgullo mi corazón, pero a veces, solo a veces me pregunto si un poco de polvo de aquella tierra quedó en tus zapatos, si algunas de aquellas palabras que solemos escuchar sobre nosotros mismos aún siguen en tu corazón…

¿No te cansas de besar sapos?

Las experiencias de la vida que se repiten una y otra vez tienen como única finalidad enseñarnos aquello que no hemos querido aprender, reconocer nuestro valor, lo que sí, lo que no y lo que nunca son decisiones que nadie puede tomar por nosotros.

Cuando las adversidades llegan como resultado de decisiones equivocadas entristecen un poco más que cuando el destino las trae de manera sorpresiva…

Nadie más va decidir lo que nosotros debemos decidir, nadie más va apreciarnos y valorarnos como lo merecemos si nosotros mismos no tenemos clara nuestra valía.

Está bien caminar por la vida y darle nuevas oportunidades al amor, generalizar es equivocarse, no podemos cerrarnos a vivencias nuevas por malas experiencias. La vida está llena de momentos esperando ser vividos, pero vívelos con el corazón sin dejar de lado tu sentido común.

Hay cosas que desde todo punto de vista no están bien y hacer caso omiso a las señales de alerta nunca le ha hecho bien a nadie.

Detén el paso, baja el ritmo, no necesitas apresurarte, se camina antes de correr de lo contrario caerás de bruces y terminarás lastimándote tú misma, una vez más.

Recuerda, si salta como sapo, croa como sapo y huele a sapo, ¡es un sapo!, no te va dar peras un olmo, afina tu mirada, agudiza tus sentidos y busca en otra dirección.

Nuevamente pregunto:

¿No te cansas de besar sapos?

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Fotografía: https://pin.it/6cevxndbypq4xj

Que sea mutuo…

Que no te falten sonrisas y besos, que no te falte ternura, deseo, erotismo y pasión.

Que no te falte un silencio en empatía o una larga conversación, un oído que te escuche y un hombro donde poder descansar.

Que no te falte el abrazo fuerte cuando te fallen las piernas ni la mirada atenta que sin necesidad de palabras dice: “aquí estoy”; que no te falte un puerto seguro donde sentarte a mirar el mar.

Que no te falte el espacio y el tiempo necesario para encontrarte, para ser tú en libertad y sin limitaciones siempre que lo necesites, que no te falte la mano que tome la tuya con firmeza cuando todo se haya oscurecido ni esa cálida y conocida voz que te recuerda tu canción.

Que no te falte la complicidad y familiaridad que trae el tiempo, la calidez y la calma de sentirte en paz.

Que no te falte bondad, respeto, consideración y reconocimiento, que no te falte lealtad, honestidad y compañerismo, que no te falte amor, sobre todo amor.

Que no te falte justicia, verdad y perdón.

Que no te falte compromiso y entrega para construir un nosotros.

Y por favor… que sea mutuo, para que tampoco le falte lo mismo a él.

-FMS-

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Contrastes…

¡Qué contraste!

Una escultura se llama: “El vacío del alma” y la otra: “Expansión”.

La primera me transmite una tristeza profunda y no requiere de mucha explicación, un alma vacía es un alma triste, seca y derrotada; de la segunda se dice que cuando la artista estaba terminando su obra se le cayó y se le quebró por lo que decidió dotarla de un significado distinto y mostrar que ante la destrucción, siempre existe una fuerza interna que permite la renovación.

Yo prefiero parecerme a la segunda, vivir, vibrar, quebrarme, armarme y volver a brillar, ser voz, ser mensaje, ser luz y tomar la decisión de encontrar la belleza que cada día tiene para ofrecerme y también, lo que tengo yo para ofrecer cada día, en un continuo aprendizaje mientras sigo dejándome maravillar por todo lo grande, lo pequeño y lo que hay en medio…

“Una vida sin propósito es un muerte prematura.” Goethe.

-FMS-

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Fotografías: Escultura “El vacío del alma” de Jean Louis Corby y “Expansion” de Piage Bradley.

Grandes diferencias…

La habilidad para diferenciar lo efímero de lo perdurable es una destreza que debemos desarrollar, de esa manera podremos disfrutar la vida teniendo claro cuánta energía invertir en cada cosa, persona o circunstancia, disfrutando todo con una plenitud consciente mientras evitamos aferrarnos innecesariamente a lo que no vibra ni vibrará igual que nosotros.

-FMS-

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Fotografía: https://pin.it/ld6l2hxw3z64l5