Ecos de su presencia

Me encanta cuando Dios usa nuestra cotidianidad para hablarnos al corazón, a veces nos cuesta trabajo identificarlo por sus métodos poco ortodoxos, pero si aprendemos a leer entre líneas nos será más fácil entender que siempre tiene algo que decirnos, en una frase que leemos, en el mensaje de un amigo, en un pensamiento que cruzó nuestra mente, en un silencio, en una canción…

El se encuentra en todas esas pequeñas cosas y desde allí se nos revela con hermosa claridad.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: Una planta de mi jardín que después de una larga espera y varios cuidados floreó hoy, y se mostró escandalosamente hermosa y colorida, algo así como la vida misma.

Rememorar…

En los días grises y oscuros, nos viene bien recordar momentos en los que nuestra vida se ha llenado de color y luz.

Por lo general no se piensa en el verano cuando cae la nieve pero hacerlo es siempre una manera maravillosa de mantener el corazón alegre, agradecido y saludable.

Muchas experiencias hermosas e invaluables guardamos en nuestro baúl de recuerdos y sin duda muchas más vendrán.

Todo pasa y todo cambia, recuérdalo.

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Fotografía: https://pin.it/2ibsrtcbde4cpw

Luz interna

Quiero dejar una huella positiva en cada persona que se cruce en mi vida, mirar a los ojos con la intención de ver más allá de la rudeza y la apariencia, quiero ver la historia detrás de la mirada, detrás de la actitud, para entender el corazón.

Quiero tomar lo bueno de cada persona que conozco, de cada cosa que veo, de cada situación que vivo, quiero brincarme la cerca o rodear la piedra, ver esperanza, buscar respuestas y encontrarlas, seguir soñando, conquistando y alcanzando.

Quiero mirar la vida con los ojos de un niño y maravillarme incluso de lo obvio, vivir cada momento con la certeza clara y latente de que no viviré otro igual y vivirlo todo, de lleno, con lo que tenga y con lo que venga.

Quiero caminar en firme y también quiero caminar en fe abrazando la vida y sus maravillosas lecciones.

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Fotografía: https://pin.it/x67gapw5lbdzcl

De herencias y legados…

Cuando uno se da cuenta miran y cuando no, también…

Les podemos heredar muchísimas cosas pero la calidad humana, el respeto, la sensibilidad, el amor y la misericordia, así como muchos otros valores perennes e indispensables en la vida solo pueden modelarse y allí radica la verdadera belleza, en dejarles un legado que no caduca.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/6gehrz3phnnzzi

Gracia

Tenemos para poder dar, somos bendecidos para bendecir.

La vida toma un sentido distinto cuando nos permitimos ser sensibles a la necesidad ajena, el privilegio de tocar la vida de otras personas con un detalle no tiene precio.

Demos de gracia lo que por gracia recibimos.

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Fotografía: https://pin.it/urzb7v5waaqirk

Sobre la violencia…

No se puede tapar el Sol con un dedo, todo empieza en el hogar.

Es más fácil formar niños con amor, empoderados, seguros, felices, con sentido de justicia e igualdad y emocionalmente equilibrados que reparar adultos rotos…

Tener un niño cerca siempre, siempre nos va retar a ser mejores seres humanos por el simple hecho de que nos mira, nos sigue y nos imita.

Reinventemos el futuro y no sólo esperemos un mundo mejor sino dejémosle también mejores seres humanos al mundo.

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Fotografía: https://pin.it/w5k7lv2ssbcd

Seamos mayoría…

Que la crueldad del mundo no endurezca nuestro corazón, que la amargura no robe nuestra dulzura ni las adversidades nuestra paz, que lo trivial no nos aleje de lo verdaderamente valioso ni la maldad nos lleve a creer que no hay esperanza.

Los que creemos en un mundo mejor, ¡empecemos a juntarnos!

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Ilustración: Alexandre Beck

Deja ya de besar sapos…

Tu historia no es muy diferente a la de algunas mujeres, entregaste tu amor, tu tiempo, tu dedicación y muchos años de tu vida a una relación que resultó ser historia, no me tomes a mal, ¡en buena hora resultó ser historia! porque era tóxica y nociva, te daba migajas a cambio de los “platillos gourmet” que estabas dispuesta a servir y eso no es justo.

Te vi secarte poco a poco y como a un árbol en otoño se te cayeron las hojas, sabía en mi corazón que florecerías pronto porque te conozco, te he visto, eres una mujer valiente, una luchadora amante de la vida, tienes un corazón que emana amor, esperanza y resiliencia, aún cuando tú misma no lo veías venir, yo sabía que tu primavera se acercaba cada vez más mientras añorabas entre sollozos aquellos días de sol, pero así fue, poco a poco, un día a la vez llegó tu primera flor y la segunda y la tercera hasta que nuevamente te llenaste de color, de alegría y de frescura, reverdeciste como aquellos campos áridos cuando reciben las primeras lluvias, te lo dije, ibas a volar alto, surcarías los cielos buscando tierra fértil y pastos más verdes y para hacerlo tenías que arrancarte tú misma de dónde estabas plantada por más doloroso que fuera.

Hoy te miro y se llena de orgullo mi corazón, pero a veces, solo a veces me pregunto si un poco de polvo de aquella tierra quedó en tus zapatos, si algunas de aquellas palabras que solemos escuchar sobre nosotros mismos aún siguen en tu corazón…

¿No te cansas de besar sapos?

Las experiencias de la vida que se repiten una y otra vez tienen como única finalidad enseñarnos aquello que no hemos querido aprender, reconocer nuestro valor, lo que sí, lo que no y lo que nunca son decisiones que nadie puede tomar por nosotros.

Cuando las adversidades llegan como resultado de decisiones equivocadas entristecen un poco más que cuando el destino las trae de manera sorpresiva…

Nadie más va decidir lo que nosotros debemos decidir, nadie más va apreciarnos y valorarnos como lo merecemos si nosotros mismos no tenemos clara nuestra valía.

Está bien caminar por la vida y darle nuevas oportunidades al amor, generalizar es equivocarse, no podemos cerrarnos a vivencias nuevas por malas experiencias. La vida está llena de momentos esperando ser vividos, pero vívelos con el corazón sin dejar de lado tu sentido común.

Hay cosas que desde todo punto de vista no están bien y hacer caso omiso a las señales de alerta nunca le ha hecho bien a nadie.

Detén el paso, baja el ritmo, no necesitas apresurarte, se camina antes de correr de lo contrario caerás de bruces y terminarás lastimándote tú misma, una vez más.

Recuerda, si salta como sapo, croa como sapo y huele a sapo, ¡es un sapo!, no te va dar peras un olmo, afina tu mirada, agudiza tus sentidos y busca en otra dirección.

Nuevamente pregunto:

¿No te cansas de besar sapos?

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/6cevxndbypq4xj