Mi receta…

Cuantas veces confiamos solo en aquello que alcanzan a ver nuestros ojos y deseamos lo que vemos en los demás con total desconocimiento de su historia, sus luchas, sus demonios y sus temores.

Cuantas veces obviamos lo que tenemos por enfocarnos en lo que no tenemos y olvidamos agradecer, desde lo bueno hasta lo malo, de lo pequeño a lo grande, olvidando que todo suma sí así lo deseamos, que todo ayuda si lo vemos desde la perspectiva correcta.

Cuantas veces nos engañan los brillos falsos y tropezamos con la envidia o la comparación y nos volvemos vanos, infelices y arrogantes, nos acostumbramos a lo que nos rodea y hasta lo menospreciamos…

La risa de un niño, el aroma de una flor, mirar el amanecer una vez más, poder levantarnos… cuantas personas en condiciones muy distintas a las nuestras podrían darnos cátedra sobre aprovechar cada momento de la vida como se presenta porque no habrá otro igual y la vida como la conocemos podría cambiar de un momento a otro… insensatez pura.

Yo receto agradecimiento, agradecimiento consciente y genuino, agradecimiento que comparte, que ríe, que valora y aprecia, agradecimiento que contagia y revive, agradecimiento que aprende.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/aj5n2xaf4oujdw

Corazones sanos

Que nuestros hijos nos vean alegrarnos cuando los demás prosperan, que nos escuchen elevar una oración por los proyectos de otras personas, que nos miren sonreír de manera genuina y enviar buenos deseos, buenas vibras y apoyar a quienes van poco a poco construyendo sueños.

Que nuestros hijos aprendan con nuestro ejemplo que un corazón sano celebra no envidia.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/qlrhne5ksul6ab