Que sea mutuo…

Que no te falten sonrisas y besos, que no te falte ternura, deseo, erotismo y pasión.

Que no te falte un silencio en empatía o una larga conversación, un oído que te escuche y un hombro donde poder descansar.

Que no te falte el abrazo fuerte cuando te fallen las piernas ni la mirada atenta que sin necesidad de palabras dice: “aquí estoy”; que no te falte un puerto seguro donde sentarte a mirar el mar.

Que no te falte el espacio y el tiempo necesario para encontrarte, para ser tú en libertad y sin limitaciones siempre que lo necesites, que no te falte la mano que tome la tuya con firmeza cuando todo se haya oscurecido ni esa cálida y conocida voz que te recuerda tu canción.

Que no te falte la complicidad y familiaridad que trae el tiempo, la calidez y la calma de sentirte en paz.

Que no te falte bondad, respeto, consideración y reconocimiento, que no te falte lealtad, honestidad y compañerismo, que no te falte amor, sobre todo amor.

Que no te falte justicia, verdad y perdón.

Que no te falte compromiso y entrega para construir un nosotros.

Y por favor… que sea mutuo, para que tampoco le falte lo mismo a él.

-FMS-

©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/gkeyjj4dmvz4nw

Tuya

Cada caricia que nace de tus manos,
cada beso que inventa un sabor,
cada suspiro que provoca tu abrazo,
cada entrega mía tiene tu color.
Yo nací para ser toda tuya,
para perderme y encontrarme en ti,
para entregarme con certeza plena,
decirte que es aquí donde quiero vivir…
Conexión del alma que trasciende el cuerpo,
regalo que viene de parte de Dios,
experiencia plena del amor humano,
de acordes divinos se hace esta canción…
Nuestra vasta historia afina la cadencia,
de esta bella danza que se concibió,
mi suspiro eterno, amor de adolescencia,
cuya llama arde inclusive hoy.

-FMS-

 

Creo en el amor

Creo en el amor más allá del enamoramiento, de las primeras miradas, el primer beso o las primeras caricias.

Creo en el amor que desafía el tiempo, que construye y va dejando atrás las mariposas en el estómago porque crece, madura, se adapta y se transforma. Creo en el amor que no busca una satisfacción egoísta y temporal sino una entrega sana, equilibrada y justa, creo en esa conexión que trasciende el tiempo y el espacio porque va mucho más allá de lo físico, almas unidas por un lenguaje sin palabras donde incluso, de los mayores silencios pueden surgir las conversaciones más profundas. 

Creo en el amor que te inspira, te motiva y te estimula a ser mejor, a desarrollarte y abrir tus alas, con orgullo y sin envidia, ese amor que cree en ti especialmente en los momentos en los que no crees en nadie. Creo en el amor que comparte sueños y proyectos, alegrías y tristezas, aciertos y desaciertos sin perder su esencia y su individualidad.

Creo en el amor humilde que reconoce sus errores y decide aprender de ellos, el amor que se recupera de las caídas, se reinventa y sabe virar en “U” no para retroceder sino para retomar, creo en el amor que cambia comprendiendo que cada etapa de la vida tiene desafíos distintos, requerimientos diferentes y algunos períodos de tiempo demandan un esfuerzo adicional, creo en ese amor imperfecto pero comprometido que decide superar los obstáculos.

Creo en el amor que comunica y escucha.

Creo en el beso de buenas noches y el abrazo de buenos días, en irme a la cama con mi amante, dormir con mi compañero de aventuras y amanecer al lado de mi mejor amigo, creo en la nobleza de tu mirada y la bondad de tu corazón, creo en las “carreras matutinas” que parecen competencias de relevos (principalmente cuando hay hijos en el medio), creo en arrebatarle al tiempo esos minutos solo nuestros que nos recuerdan lo que éramos, lo que somos y lo que queremos ser, creo en que nos sobre espacio al sentarnos en el sillón o acostarnos en la cama, en tu copa de vino y mi chocolate caliente al terminar el día, en nuestras horas de tertulia o nuestros tiempos de lectura, creo en ese “quiero un rato solo mío” al que libremente respondo “yo también”.

Creo en la paz y la libertad de poder ser uno mismo al lado de la persona correcta, esa que conoce tus defectos, tus virtudes, tus temores y aun así se sigue sintiendo afortunado de tenerte a su lado, sigue eligiéndote cada día.

Creo en los abrazos breves y los abrazos largos, en los besos pequeños y los apasionados, en las discusiones y las reconciliaciones, creo en amar en libertad, sin temor a ser lastimados porque incluso el amor más perfecto duele de vez en cuando…

Creo en una boca conocida llena de besos nuevos y en las manos que inventan caricias todos los días aún después de tantos años juntos, creo en la alegría que provoca envejecer al lado de quien amas, con todo lo que eso implica…

Creo en el amor que rompe los esquemas porque se sabe diferente, único y especial, un tesoro invaluable en vías de extinción.

-FMS-