Sin receta perfecta…

Yo solía decir que el amor siempre sería suficiente pero estaba equivocada, creo que la manera correcta de decirlo es que el amor cuando es mutuo siempre será suficiente, y aún así, el amor por si solo, el amor como tal, como palabra y sentimiento tampoco será nunca suficiente si no se acompaña de una serie de variables indispensables para que exista, crezca y se fortalezca.

El amor para ser suficiente necesita ser justo, ser comprometido, ser comunicado en el lenguaje correcto, ser paciente y construido día a día.

La entrega debe ser recíproca partiendo del hecho de que algunas veces uno de los dos necesitará entregar un poquito más dependiendo de la situación o el momento de la vida en que se encuentren, pero siempre con la certeza de que la balanza pronto encontrará el tan valioso y necesario equilibrio.

Decir “te voy a amar para siempre” es poco realista, “hoy decido amarte para siempre” es un poco más cercano a la realidad porque es una frase que implica un compromiso diario; somos seres en constante cambio, en continuo crecimiento, y si como pareja dejamos de conocernos, si dejamos de escucharnos y de buscarnos asumiendo absurdamente que somos y seremos aquella misma persona que conocimos hace años, lamentablemente nos encaminamos hacia una muerte anunciada.

Descubrirnos y aprender a amarnos en cada etapa de nuestra vida es el secreto, porque el amor también cambia, reconocernos y reinventarnos como uno y como dos, como individuos y como pareja es lo que nos vuelve fuertes, lo que nos vuelve cercanos y lo que vuelve este viaje tan lindo y a veces tan retador mucho más entretenido y muchísimo más hermoso, sin dejar nunca de lado lo que para mí personalmente es medular, Dios.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/gu5owcarlrtxxs

Los colores del amor 

Y te veo, agotado, frustrado, molesto… 

Toda eso que a veces nos alcanza y se vuelve peso sobre los hombros, momentos que ensombrecen el ánimo y apagan un poco la alegría del corazón, momentáneos sí, pasajeros, pero no por eso menos reales…

Y me veo, cansada también aunque no espero que lo entiendas… Dicen que el matrimonio tiene sus momentos de éxtasis y sus cumbres borrascosas, sus días cálidos y sus noches oscuras, quiero ayudarte, quiero entenderte, te conozco, te he vivido y justamente por eso sé que debo alejarme, tu sanidad interior necesita menos intervención de mi parte, más espacios y más silencios, conozco tu mirada, la he visto antes…

Toma tu tiempo, toma tu espacio, ya pronto nos volveremos a encontrar en la parte de la montaña donde calienta el sol, ya casi sonreímos de nuevo tomados de la mano, ya casi vuelves a mirarme como tu puerto seguro y puedo abrazarte y recordar lo bien que la paso dentro de tu abrazo, pero hoy, en este momento, escóndete en tu cueva que yo me esconderé en la mía mientras pasa la tormenta y se acaba el frío, ya pronto vemos de nuevo las estrellas.

-FMS-