Manitas dispuestas

Un niño pequeño siempre va querer ayudar, son serviciales y colaboradores por naturaleza si les damos la oportunidad, un adulto perfeccionista e impaciente por lo general va preferir hacer las cosas solo, para mayor comodidad y rapidez, y luego, más adelante nos viene más fácil criticar a los chicos cuando no quieren ayudar en los quehaceres de la casa o en cualquier otro escenario.

Peras al olmo… al final recogemos aquello que sembramos en ellos, y si nunca los hicimos parte incluso de las cosas más pequeñas como regar una planta o limpiarle las hojitas, será más complicado cuando crezcan porque colaborar no se les da como algo natural.

Termino como inicié, un niño siempre tiene tiempo y disposición de ayudar, qué les parece si como adultos nos armamos de paciencia y se los permitimos, las cosas no van a quedar perfectas pero la semilla que plantaremos en sus corazones dará fruto y más aún, esa sensación de haber ayudado a papá y mamá quedará como una huella indeleble en sus vidas, más que palabras les demostramos con hechos que son útiles, valiosos y necesarios, que contamos con ellos.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fitografía: https://pin.it/saaykvxt5gvgcc

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