Sujetándole la mano a la nada…

Así, tan triste como se lee, igual de triste se ve…

Pequeñas manitas sujetando el vacío, sin contar las que ya ni eso porque caminan solitas.

Miradas brillantes que buscan encontrar atención, conexión, amor en otro par de ojos que nunca encuentran porque están sumergidos en una pantalla.

Historias, anécdotas, sonrisas y palabras relatadas que quedan flotando en el aire, no llegan a su destino, no encuentran un oído atento que las escuche porque a pesar de la ilusión y emoción con que son contadas, tienen un receptor absorto, hipnotizado viviendo el momento de alguien más y dejando pasar ese instante mágico, leyendo o compartiendo con quienes ni siquiera están a su lado e ignorando a los que sí.

El lado oscuro de la tecnología nos tiene desconectados, nos distancia al punto de convertirnos en perfectos desconocidos.

¿Qué pasó?

¿En qué momento creció?

¿Por qué no me escucha?

¿Cuándo nos perdimos el uno al otro incluso dentro de la misma casa?

Allí, devuelve el disco de tu mente, rebobina la historia de tu vida, allí cuando buscó tu mano y no la tomaste, allí cuando te habló de su día en la escuela, de su momento difícil o de lo que le causó mucha risa y no puedes recordarlo porque no estabas escuchando, un gesto de tu mano dijo “ahora no” y ni siquiera volteaste a mirarlo porque el celular brillaba más que sus ojitos, allí cuando buscó otro círculo, otro lugar seguro y encontró su sentido de pertenencia en otra parte mientras tú seguías viviendo detrás de una pantalla, privando a tu familia de tu irreemplazable y valiosa presencia.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/6qzdf6ux4upzdm

Juego de luces…

Cuando era niña y me asustaban las sombras de la oscuridad, mi papá solía tomarme de la mano y llevarme a buscar el origen de aquella sombra, cuando lo encontraba el miedo se disipaba.

Estos días han sido interesantes de muchas maneras y hoy recordé esa hermosa anécdota…

Saben, a quienes confiamos en Dios no deben asustarnos los “monstruos” que hay en las tinieblas porque sabemos con certeza que no son más que circunstancias a las que la luz impacta desde un ángulo desfavorable; al acercarnos, vemos con claridad que al final del día es un simple juego de sombras en donde la oscuridad no es otra cosa que la ausencia de luz.

•FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/sfnf2zrex3y6w4