Bifurcación…

La madurez nos llega con el tiempo, con los años, con las experiencias, con la vida, y nos encontramos en esa bifurcada parte del camino que nos muestra un sendero a lo conocido por el que no sentimos muchos deseos de caminar y otro que nos lleva a lo impredecible, a lo nuevo, a los cambios, a ese desaprender y volver a encontrarse con uno mismo en la etapa de la vida que se vive, a esa necesidad de conocerse un poco más, de descubrirse y disfrutarse, porque la madurez nos visita con cambios físicos, mentales, emocionales y las aristas son diversas.

Allí estamos, frente al rótulo que nos invita a tomar decisiones, a implementar variantes, nos vemos dejando de buscar lo que buscábamos o incluso de necesitar lo que en algún momento necesitamos y nos sentimos urgidos de abrazar nuevas experiencias, nuevas pasiones, nuevas vivencias, de maximizar el tiempo y “sacarle el jugo” a cada instante, reclamamos espacios solo nuestros, anhelamos los momentos quietos de meditación que nos permiten encontrar el balance, la paz y nos ayudan a diferenciar la voz correcta entre tantas otras voces equivocadas; ese espacio que nos ubica y nos recuerda quienes éramos, quienes somos y quienes queremos ser.

Qué linda es la vida, qué dinámica, cuando creemos conocer el camino, cambia, cuando pensamos tener dominada la situación algo se nos sale de las manos solo para recordarnos que afanarse por todo es un absurdo porque nada está nunca en completo control (por dicha), cuando creemos conocernos y nos pensamos descifrados nos abraza la mediana edad y con ella llegan los muchos cuestionamientos, las dudas, las culpas, las inquietudes, los retos, los renaceres, en fin…

Reitero, qué bonita es esta vida, con sus golpes bajos y sus muchas nuevas oportunidades, con sus conocidos parajes y su infinidad de giros sorpresa.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/7evahxy5seyefu

A otra cosa mariposa…

Los seres humanos son tan impredecibles, quieren los beneficios de ser mariposa pero sin el proceso que eso implica, no sé si es una mezcla de envidia, conveniencia o simple desconocimiento.

El encontrarse llena de colores y poder volar de un lado a otro no es más que el resultado de un doloroso proceso en que que cada una tuvo que dejar de ser el gusanillo que era y convertirse en algo mucho mejor, pero no todas lo logran, algunas mueren en el intento.

La próxima vez que veas a alguien volando, en lugar de querer quitarle las alas, trata de imaginar el desgarrador proceso al que tuvo que sobrevivir y pregúntate si tendrías la valentía de hacerlo, la respuesta a esa interrogante te revelará si eres digno o no de portar unas alas.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/p7ngrsjcostw5x

De peticiones y necesidades…

En la vida, como en la naturaleza, siempre hay colores nuevos cuando es Dios quien sujeta el pincel… En su incomprensible sabiduría, no nos da siempre lo que pedimos, pero siempre necesitamos lo que nos da, aunque en ocasiones no nos percatemos de esa necesidad hasta el instante mismo en que nos llega eso que no estábamos “pidiendo”.

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografia: Mi vagón del tren (el atardecer de hoy)

La distancia es relativa…

Dicen que no se puede, pero yo creo que sí…

Creo que podemos amarnos profundamente aún estando lejos.

Creo que puedo sentirte cerca aunque no estés aquí.

Creo en conexiones que trascienden, en corazones que laten juntos, en amores verdaderos y valientes que luchan cada día contra la distancia para encontrarse en los pequeños momentos, en los pequeños detalles y volverse fuertes allí, donde en ocasiones reina la incertidumbre pero siempre gana el amor.

Creo en esos silencios en que invades mi mente, creo en lo que me dicen mis labios y lo que recuerda mi piel… Cierro mis ojos y se dibuja una sonrisa en mi rostro al imaginar la tuya, casi puedo escuchar tu voz como un susurro en mi oído, el sonido de tu respiración; están tatuadas en mi cuerpo tus caricias y como el aroma de un perfume tu olor me invade de cuando en cuando…

Creo entonces que tanto amor no se me queda dentro, viaja, a través del tiempo y el espacio para llegar a ti, para hacerte sonreír, para erizarte la piel y aunque inexplicable está, allí, vivo, mi abrazo te encuentra y te rodea de la misma forma en que el tuyo me rodea a mí como una fuerza invisible que me atrae y entonces de nuevo me vuelvo fuerte, se van mis miedos, se disipan mis dudas y me abraza la certeza, somos nosotros, tú y yo quienes escribimos esta historia.

La distancia es relativa, tantos hay que estando cerca están distantes y sin embargo, a muchos como nosotros la lejanía paradójicamente y contra todo pronóstico se les vuelve leña seca para esa hoguera que no cesa de arder…

FMS by ©Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/e2nr5rcqs2th2s