Un lenguaje único

No hay mejor manera de caminar en la vida que de la mano con la verdad… Independientemente de si es fácil o difícil de aceptar, la verdad es la llave que abre las puertas correctas, conserva, nutre y fortalece relaciones de todo tipo.

Un corazón que decide hablar con la verdad siempre va recoger buenos frutos en la cosecha de la vida.

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/gx6t24a26kz5dd

Deja ya de besar sapos…

Tu historia no es muy diferente a la de algunas mujeres, entregaste tu amor, tu tiempo, tu dedicación y muchos años de tu vida a una relación que resultó ser historia, no me tomes a mal, ¡en buena hora resultó ser historia! porque era tóxica y nociva, te daba migajas a cambio de los “platillos gourmet” que estabas dispuesta a servir y eso no es justo.

Te vi secarte poco a poco y como a un árbol en otoño se te cayeron las hojas, sabía en mi corazón que florecerías pronto porque te conozco, te he visto, eres una mujer valiente, una luchadora amante de la vida, tienes un corazón que emana amor, esperanza y resiliencia, aún cuando tú misma no lo veías venir, yo sabía que tu primavera se acercaba cada vez más mientras añorabas entre sollozos aquellos días de sol, pero así fue, poco a poco, un día a la vez llegó tu primera flor y la segunda y la tercera hasta que nuevamente te llenaste de color, de alegría y de frescura, reverdeciste como aquellos campos áridos cuando reciben las primeras lluvias, te lo dije, ibas a volar alto, surcarías los cielos buscando tierra fértil y pastos más verdes y para hacerlo tenías que arrancarte tú misma de dónde estabas plantada por más doloroso que fuera.

Hoy te miro y se llena de orgullo mi corazón, pero a veces, solo a veces me pregunto si un poco de polvo de aquella tierra quedó en tus zapatos, si algunas de aquellas palabras que solemos escuchar sobre nosotros mismos aún siguen en tu corazón…

¿No te cansas de besar sapos?

Las experiencias de la vida que se repiten una y otra vez tienen como única finalidad enseñarnos aquello que no hemos querido aprender, reconocer nuestro valor, lo que sí, lo que no y lo que nunca son decisiones que nadie puede tomar por nosotros.

Cuando las adversidades llegan como resultado de decisiones equivocadas entristecen un poco más que cuando el destino las trae de manera sorpresiva…

Nadie más va decidir lo que nosotros debemos decidir, nadie más va apreciarnos y valorarnos como lo merecemos si nosotros mismos no tenemos clara nuestra valía.

Está bien caminar por la vida y darle nuevas oportunidades al amor, generalizar es equivocarse, no podemos cerrarnos a vivencias nuevas por malas experiencias. La vida está llena de momentos esperando ser vividos, pero vívelos con el corazón sin dejar de lado tu sentido común.

Hay cosas que desde todo punto de vista no están bien y hacer caso omiso a las señales de alerta nunca le ha hecho bien a nadie.

Detén el paso, baja el ritmo, no necesitas apresurarte, se camina antes de correr de lo contrario caerás de bruces y terminarás lastimándote tú misma, una vez más.

Recuerda, si salta como sapo, croa como sapo y huele a sapo, ¡es un sapo!, no te va dar peras un olmo, afina tu mirada, agudiza tus sentidos y busca en otra dirección.

Nuevamente pregunto:

¿No te cansas de besar sapos?

FMS ©By Mi vagón del tren

Fotografía: https://pin.it/6cevxndbypq4xj

Mujer.

Nunca me he sentido menos, tampoco me he sentido más, crecí sabiéndome capaz de lograr lo que me proponga, no me molesta ser llamada “sexo frágil”, si por frágil se refieren a la bondad de mi corazón y la ternura que encierra, a la sensibilidad que me permite vivir con mayor intensidad la vida, a la capacidad que tengo de amar, de entregarme, de expresar sin temor mis sentimientos y de llorar libremente.

Mi “fragilidad” no me hace débil, todo lo contrario.

No siento la necesidad de medir fuerzas con nadie para demostrar que estoy hecha de metales preciosos que sobreviven las altas temperaturas y los imprevistos del tiempo, se muy bien que soy única y especial, no soy igual a ningún hombre, soy distinta, de la misma manera en que no soy igual a ninguna otra mujer.

Disfruto mi femineidad en libertad, en equilibrio, sin extremismos ni fanatismos, no permito que ningún complejo absurdo me impida gozar de las atenciones de un caballero y mucho menos sentirme amenazada por ellas.

Simple y sencillamente me encanta ser mujer y todo lo que eso representa.

FMS ©By Mi vagón del tren

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