Y me haces reír…

Cuando estoy entera, firme y segura, me haces reír. 

Cuando me hice pedazos, son endebles mis pasos y vacila mi voluntad, me haces reír. 

Cuando tengo todo descifrado, claramente bajo control, me haces reír. 

Cuando se derrumbó mi castillo de cartas y nada tiene sentido, me haces reír. 

Cuando vuelo por los aires, imponente y fiera, me echo el mundo al hombro y me abro paso conquistándolo todo, me haces reír.

Cuando me siento pequeña, asustada e indefensa, con poca fuerza en mis brazos y se ha escondido mi héroe interno, me haces reír. 

Cuando todo es sol, brillo y brisa de mar, cuando me lleno de sueños, deseos y metas, me haces reír. 

Cuando el cielo son nubarrones, me azota la tormenta y la densa oscuridad me impide caminar, cuando no recuerdo mi canción interna, me haces reír. 

Y así, desde hace ya muchos años, desde que te conocí, desde aquel día uno me enseñaste a reír.

-FMS-

Verdadera intimidad

Poder hablar contigo de mis sueños más locos y mis miedos más turbios.

Compartirte aquello que me inyecta energía y también lo que me la drena. 

Hacerte partícipe de mis pasiones intensas y mis conformismos absurdos.

Levantar mi rostro desafiando al mundo o bajar por unos minutos mi mirada mientras me escondo como un cachorro asustado por breves instantes.

Reír contigo mis momentos de gloria y llorar con libertad mis desaciertos. 

Mostrarte la brillante y cálida luz que emano sin temor a que mires también la oscuridad que encierra mi corazón, esa que todos llevamos dentro.

Desnudar la mente y el alma siempre será muchísimo más poderoso que desnudar el cuerpo, pero cuando puedes hacerlo todo al  mismo tiempo y disfrutarlo con la misma intensidad, es hermosa plenitud.

-FMS-