Tuya

Cada caricia que nace de tus manos,
cada beso que inventa un sabor,
cada suspiro que provoca tu abrazo,
cada entrega mía tiene tu color.
Yo nací para ser toda tuya,
para perderme y encontrarme en ti,
para entregarme con certeza plena,
decirte que es aquí donde quiero vivir…
Conexión del alma que trasciende el cuerpo,
regalo que viene de parte de Dios,
experiencia plena del amor humano,
de acordes divinos se hace esta canción…
Es nuestra historia la que perfecciona,
la cadencia de esta danza que inventamos tú y yo,
mi suspiro eterno y mi recordatorio,
del amor del bueno que una vez nació,
en el corazón de dos adolescentes,
cuya llama arde hasta el día de hoy.

-FMS-

 

Tú…

Te miro y me miras, descubro en tus ojos nobleza, fragilidad y fortaleza.

Sonrío y sonríes, tanta frescura me trae tu risa, tanta esperanza, tantos recuerdos de momentos en los que me enseñaste a usar la mía con mayor frecuencia y tomarme más a la ligera.

Lloro y lloras, como no sabías hacerlo, como te enseñé yo para poder liberar las penas y dejar ir el dolor.

Te abrazo y me abrazas, entonces encuentro mi hogar, mi fuerte, mi escondite recostada sobre tu pecho, en ese pequeño espacio que lleva años siendo solo mío.

Te beso, me besas y me maravillo de tu boca conocida siempre llena de besos nuevos.

Me entrego y te entregas, de la única forma que sé, con mi cuerpo y con mi alma, me percato entonces de sentirme plena, de saberme amada y de encontrarme amando como nunca pensé que pudiera hacerlo, a veces con risas, a veces con llanto, pero en fin, amando, amando tanto…

-FMS-

Mujeres fuertes

Las mujeres fuertes no son envidiosas, no se sienten amenazadas todo el tiempo por el éxito de otras. 

Las mujeres fuertes se apoyan entre ellas, se motivan, se respetan y se valoran, conocen que el camino no es sencillo y no sirven de piedra de tropiezo sino más bien de plataforma.

Las mujeres fuertes tienen la capacidad de admirar a otras y la humildad de aprender de su ejemplo, tienen empatía, saben que la bondad es una cualidad maravillosa, que perdonar las hace libres y que el odio, el rencor y los celos solamente entorpecen el camino de la realización personal y envenenan el alma. 

Las mujeres fuertes aman, sin miedo, en libertad y plenitud, con equilibrio e inteligencia porque saben que hay una sola vida y que tener siempre miedo de salir lastimado, es vivir a medias. 

Las mujeres fuertes creen en ellas, en su capacidad, sus dones y sus talentos, se saben únicas y especiales, tienen la habilidad de lograr lo que se propongan aun cuando su humanidad las alcance de vez en cuando y se sientan “pequeñitas”, siempre terminan abriendo las alas y volando alto, porque para eso fueron creadas.

Las mujeres fuertes conocen el valor de la amistad, son leales y confiables, cuidan de ellas y también de los demás, saben que el mundo necesita tanto su sensibilidad como su fortaleza.

Las mujeres fuertes tropiezan y caen, se equivocan, lloran, se enojan con ellas mismas, con el mundo y con los demás, pero aprenden, se levantan y continúan con paso firme, un poquito más sabias y un poquito más grandes.

-FMS-

Tú, yo y este sobreviviente amor de lejos

Yo que me estaba perdiendo tu caminar pausado y tu caminar ligero… que me había alejado de tu abrazo fuerte, de tu pecho, de tu boca y de tu piel.

Yo que había dejado de mirar tus ojos y valorar tu sonrisa como solía hacerlo, estaba involuntariamente olvidando el sonido de tu voz y lo que mucho que me gusta tu olor… en mi silencio y mi lucha interna te sentía cada vez más lejos y yo, cada día más distante.

Yo que luchaba contra la costumbre de estar sola todo el tiempo, contra mí misma para procurar extrañarte como la primera vez y no sentirme cómoda teniéndote lejos, siempre lejos… observaba en silencio el avanzar lento del hielo que nos rodeaba y temía tanto que se nos helara el corazón.

Yo que lloraba por la incertidumbre y el dolor que causa sentir que estás dejando de querer a una persona que has amado con la vida, con cada fibra de tu cuerpo y cada latido de tu corazón… pensaba, lloraba, temía y me ahogaba.

Olvidé, que antes de pactarlo tú conmigo y yo contigo, lo pactamos con ÉL…

Olvidé que somos tres en esta historia, felizmente somos tres… que SUS brazos son fuertes para sostenernos, SU fuego capaz de alejar el frío, SU mirada serena para traer paz, SU amor incomparable para traer vida y SU promesa, para siempre…

Entonces, de pronto recordé y supe que desde donde estabas, recordaste también.

-FMS-

El arte de dejar ir…

Nunca he creído en “borrón y cuenta nueva” o “para atrás ni para tomar impulso”, creo en aprender de lo vivido porque quien no lo hace está condenado a cometer los mismos errores una y otra vez.

Como en un libro, las páginas de la vida se pasan una a una y hay capítulos que tardan un poco más de tiempo antes de cerrarse… Esto no significa que una vez cerrados dejan de formar parte de nuestra historia, simplemente por diversas razones, todas válidas, necesitaban quedar atrás, no están en nuestro presente y quizá tampoco estén en nuestro futuro pero indiscutiblemente forman parte de nuestro pasado.

Algunas veces el proceso tarda días, meses o incluso años, pero el momento siempre llega y en gran parte depende de nosotros decir adiós, dar el paso firme hacia adelante dejando finalmente atrás aquello que guardamos en el corazón más tiempo del que debimos y si bien es cierto, son vivencias que nunca se van del todo, una vez superadas se convierten en recuerdos, en el mejor de los casos sin efectos secundarios.

No podemos escribir nuevas historias si permanecemos encerrados en páginas antiguas, aferrados a un pasado que no tiene futuro, necesitamos seguir adelante y abrir nuestras alas aun en medio del temor o la incertidumbre, avanzar con la libertad y la convicción de quien decide cerrar un ciclo.

Mirar el ayer con paz, sintiéndonos libres de situaciones, sentimientos o personas siempre nos hará sonreír y un corazón sano, es el mejor aliado para seguir escribiendo nuestra historia, si el pasado hubiese tenido que ser, sería entonces parte del presente y siempre hay una razón por la cual no lo es. 

-FMS-

Para ti, amiga mía.

Si hoy te falta fe y no tienes fuerza para creer en un milagro, déjame a mí tener fe por las dos y creer con todas mis fuerzas que verás eso que esperas con lágrimas en los ojos…

Déjame estar de rodillas contigo y tomar tu mano, llorar a tu lado y abrazar tu temor, ser tu voz ahorita que con dificultad salen tus palabras, déjame orar por tí y mostrarte la claridad con que mis ojos ven esperanza en este momento que se nubló tu visión… Recuesta tu cabeza, descansa tu angustia y date tiempo para regresar.

Déjame tomar tus brazos y levantarlos, darte un poco de la fuerza que de ellos se ha ido, caminemos juntas este valle de muerte y oscuridad, busquemos la vida, busquemos la luz…

Déjame hoy creer por las dos que todo va estar bien.

-FMS-

Creo en el amor

Creo en el amor más allá del enamoramiento, de las primeras miradas, el primer beso o las primeras caricias.

Creo en el amor que desafía el tiempo, que construye y va dejando atrás las mariposas en el estómago porque crece, madura, se adapta y se transforma. Creo en el amor que no busca una satisfacción egoísta y temporal sino una entrega sana, equilibrada y justa, creo en esa conexión que trasciende el tiempo y el espacio porque va mucho más allá de lo físico, almas unidas por un lenguaje sin palabras donde incluso, de los mayores silencios pueden surgir las conversaciones más profundas. 

Creo en el amor que te inspira, te motiva y te estimula a ser mejor, a desarrollarte y abrir tus alas, con orgullo y sin envidia, ese amor que cree en ti especialmente en los momentos en los que no crees en nadie. Creo en el amor que comparte sueños y proyectos, alegrías y tristezas, aciertos y desaciertos sin perder su esencia y su individualidad.

Creo en el amor humilde que reconoce sus errores y decide aprender de ellos, el amor que se recupera de las caídas, se reinventa y sabe virar en “U” no para retroceder sino para retomar, creo en el amor que cambia comprendiendo que cada etapa de la vida tiene desafíos distintos, requerimientos diferentes y algunos períodos de tiempo demandan un esfuerzo adicional, creo en ese amor imperfecto pero comprometido que decide superar los obstáculos.

Creo en el amor que comunica y escucha.

Creo en el beso de buenas noches y el abrazo de buenos días, en irme a la cama con mi amante, dormir con mi compañero de aventuras y amanecer al lado de mi mejor amigo, creo en la nobleza de tu mirada y la bondad de tu corazón, creo en las “carreras matutinas” que parecen competencias de relevos (principalmente cuando hay hijos en el medio), creo en arrebatarle al tiempo esos minutos solo nuestros que nos recuerdan lo que éramos, lo que somos y lo que queremos ser, creo en que nos sobre espacio al sentarnos en el sillón o acostarnos en la cama, en tu copa de vino y mi chocolate caliente al terminar el día, en nuestras horas de tertulia o nuestros tiempos de lectura, creo en ese “quiero un rato solo mío” al que libremente respondo “yo también”.

Creo en la paz y la libertad de poder ser uno mismo al lado de la persona correcta, esa que conoce tus defectos, tus virtudes, tus temores y aun así se sigue sintiendo afortunado de tenerte a su lado, sigue eligiéndote cada día.

Creo en los abrazos breves y los abrazos largos, en los besos pequeños y los apasionados, en las discusiones y las reconciliaciones, creo en amar en libertad, sin temor a ser lastimados porque incluso el amor más perfecto duele de vez en cuando…

Creo en una boca conocida llena de besos nuevos y en las manos que inventan caricias todos los días aún después de tantos años juntos, creo en la alegría que provoca envejecer al lado de quien amas, con todo lo que eso implica…

Creo en el amor que rompe los esquemas porque se sabe diferente, único y especial, un tesoro invaluable en vías de extinción.

-FMS-

A distancia de tiro de piedra…

Una vez un amigo me dijo: “Hay personas a las que debes mantener a distancia de tiro de piedra, para que cuando lancen la pedrada, no te alcance”.

Creo firmemente que en cuanto dependa de nosotros debemos procurar estar en paz con todo el mundo, eso, sin embargo es un reto importante ya que no todas las personas se rigen bajo la misma filosofía. 

No es mi intención hacer “enemigos”, de hecho ni siquiera me gusta la palabra, pero inevitablemente vamos a encontrarnos con personas que se acercarán a nosotros con la intención de sacar provecho o solamente hacer daño, más que todo por imperfecciones en el funcionamiento de su “sistema interno” que por algo que nosotros hayamos hecho,  y desafortunadamente, habrá momentos en los que esas actitudes nos van a alcanzar y nos van a lastimar. 

Es allí donde reflexiono sobre la importancia del perdón, pero el perdón inteligente, cuando decidimos perdonar lo hacemos principalmente por obediencia a Dios y por amor a nosotros mismos, el perdón no es una cualidad innata del ser humano, es un don divino, un milagro de sanidad y libertad que Él hace en nosotros cuando se lo permitimos y que trae como consecuencia alivio y paz, las heridas abiertas cicatrizan y lo que dolía antes no duele más, sin embargo, tenemos que ser conscientes que perdonar no significa permitir maltrato, mentiras, ofensas o maldades una y otra vez, “perdón” no es sinónimo de “mártir”, de la misma manera en que arrepentimiento difiere por completo de remordimiento, porque el primero involucra un cambio de actitud. 

Las personas que se dedican a hacer mal, recibirán en su momento el pago a sus acciones, como hemos escuchado antes “quien siembra viento, recoge tempestades”, nosotros por otra parte tenemos el derecho y el deber de tomar distancia de esos seres, velar por nuestra tranquilidad e invertir nuestras fuerzas en las personas valiosas que tenemos cerca.

Cuando decidas por salud mental, emocional y espiritual alejarte de alguien procura estar seguro de que no sea el odio, el resentimiento o el rencor lo que te motiva a hacerlo sino un perdón inteligente, una búsqueda de paz interior y sanidad en vez de un deseo de venganza, si el tesoro más preciado que tenemos es nuestro corazón y de él mana la vida, ¿para qué permitir que la maldad de otro lo ensucie?

Mi paz, vale más ¿y la tuya?

-FMS-

Preciados recordatorios…

Silencie el ruido externo y procure encontrar  la música que lleva dentro, reconozca ese brillo que es particularmente suyo y déjelo fluir, viva los detalles, disfrute las distintas estaciones de la vida recordando que para crecer necesitamos el verano tanto como el invierno, aprenda de sus errores y también de sus aciertos. 

Renueve sus fuerzas, busque lo que llena su alma, lo que enriquece su espíritu y hágalo, reverdezca, ría, baile, cante, disfrute la brisa que despeina, el sol en el rostro, el olor a tierra mojada o la arena en los pies, llénese con los colores de un atardecer y permítase ser niño de nuevo mientras le encuentra forma a las nubes, abrace la ternura, la esperanza y la bondad, cada día está lleno de sorpresas para usted, no deje de maravillarse, la sensibilidad también es fortaleza.

Aliméntese del amor desinteresado de su gente favorita y aliméntelos a ellos también, dar el beneficio de la duda podría sorprenderlo, inténtelo si así lo siente en su corazón, no trate de entender todo lo que sucede, se va desgastar porque muchas cosas no tienen explicación y a veces tampoco tienen sentido, no se distraiga con los pequeños obstáculos del camino, avance, su propósito es más grande de lo que puede imaginar, nadie es como usted y nadie puede cumplir en este mundo lo que usted vino a cumplir.

La vida es muy breve, disfrútese, ámese, acéptese, enfrente sus temores, atrévase a dejar su huella en la vida de alguien con una mirada, una sonrisa, un abrazo o un simple gesto anónimo, abra su corazón a nuevas experiencias y establezca límites sanos tanto en el área laboral como personal, bríndese la oportunidad de ser frágil y vulnerable de vez en cuando, procurar ser siempre fuerte es agotador y por favor, si necesita ayuda ¡pídala!

Libérese de culpas, de complejos y decida ser feliz, perdónese y perdone, implemente en su vida los cambios que considere necesarios y permítase crecer, cada día es una nueva oportunidad para dejar de lado el peso muerto y abrirle los brazos a las muchas nuevas oportunidades que a veces pasan desapercibidas por falta de enfoque, cada día es un milagro y cada momento vivido es un regalo.

No hay nada más hermoso que aquellas personas que disfrutan ser ellas mismas, genuinas, sin pretensiones, con la humildad de saberse humanos imperfectos y al mismo tiempo ediciones limitadas.

-FMS-

Gracias, pero no gracias

En mi vagón del tren (entiéndase mi vida), han ingresado muchos tipos de personas, todas son bienvenidas sin embargo no todas son invitadas a quedarse…

Así de simple, a estas alturas de mi viaje y con la madurez que han traído los años no siento el compromiso de estar cerca de personas nocivas que no me aportan nada y con quienes no me siento cómoda, por el contrario, tengo NO el poder, sino el deber conmigo misma de elegir con sabiduría la gente que quiero tener cerca y de decir adiós sin reparo ni cargo de conciencia a todos aquellos quienes para mi dicha, no pudieron sostener durante más tiempo la fachada falsa.

Me gustan las personas que quieren marcar una diferencia, pequeña, mediana o grande, las personas realistas que saben pensar en positivo, que miran las circunstancias pero se saben fuertes y despiertan el gigante resiliente que todos llevamos dentro, ese que nos permite levantarnos y elevarnos sobre las situaciones que enfrentamos una y otra vez, la gente que no ahoga la voz interna que le habla de esperanza, del poder del amor, de un mejor futuro y que le despierta el deseo de ser parte del cambio que quiere ver, aquellos héroes anónimos e imperfectos de quienes aprendo siempre algo nuevo.

Me gustan las personas que creen en los demás, en su capacidad y en la bondad de su corazón, las personas genuinas y leales que saben ofrecer una amistad sincera, que conocen de respeto, empatía y humildad, aquellos que me exhortan y me confrontan con el amor como estandarte, los que dicen “presente” sin haber yo mencionado su nombre. Rodearme de este tipo de gente es un privilegio que me alimenta el alma.

No necesito a mi lado alguien que me ofenda o me humille.

No necesito a mi lado alguien que use en mi contra en cuanto puede, las partes frágiles que le he mostrado en mis momentos más vulnerables.

No necesito a mi lado alguien que cuestione y critique de manera destructiva mi vida, mis esfuerzos y mis luchas sin saber cómo le iría estando en mis zapatos.

No necesito a mi lado alguien que me haga llorar más de lo que me hace reír.

No necesito estar bajo el dedo señalador y la mirada de decepción de personas a quienes nunca se les queda bien.

No necesito a mi lado mentirosos en quienes no puedo confiar ni tampoco aquellos a quienes la envidia les impide celebrar mis triunfos.

No necesito a mi lado farsantes que tienen una cara para cada ocasión, individuos que buscan solamente su beneficio al precio que sea.

Las personas prudentes seleccionan cuidadosamente a quienes quieren tener cerca, abren su corazón, profundizan en relaciones sanas y las cultivan porque eso las hace mucho más fuertes y lo saben, las enriquece porque la buena compañía, el cariño sincero y la verdadera amistad, siempre agregan valor.

Si usted tiene en su vida personas perniciosas, que destruyen más de lo que edifican, quizá pueda, ante la pregunta tácita: “¿Puedo formar parte de tu vida?”, responderles lo mismo que les respondo yo:

¡Gracias, pero no gracias ;)!

-FMS-