¿Qué determina quién eres? 

Te pusiste nervioso y salió mal la entrevista, te despidieron del trabajo, el anhelado proyecto propio que preparaste durante meses no fue lo que pensaste y terminó antes de verlo crecer, te traicionaron, te alcanzó la injusticia producto de juicios precipitados… En fin, hay etapas en la vida en las que como dice el refrán: “no se siente tanto lo duro sino lo tupido”, y bueno, entendiendo que para vivir la vida a plenitud se necesitan todos los colores de la paleta, los tonos grises también están contemplados.

Te pregunto: ¿Por dónde saldría la luz que llevas dentro si nunca te hubieras quebrado? ¿Cómo encuentras el camino sin haberte perdido? ¿De qué manera brota una nueva y mejorada versión de ti mismo sin antes permitir que la anterior quedara en cenizas? ¿Cómo aprendes a levantarte sin haberte caído antes?

Todas las experiencias buenas y exitosas nos dibujan una amplia sonrisa en el rostro, traen paz y abrazamos el triunfo con el corazón “gordito” de orgullo y satisfacción, y todas las vivencias complicadas nos equipan con carácter, voluntad y fuerza, demuestran la madera de la que estamos hechos.

Lo que realmente eres no lo determinan las situaciones externas que hoy están y mañana no, sino cómo reaccionas a ellas, lo que eres lo determina ese momento a solas donde recogiste tus pedazos y encontraste la fuerza para volverlos a unir, lo determina la capacidad de llorar a cántaros para después ver con una mirada clara una nueva oportunidad, el amor y las ganas que le pones a lo que haces y cómo te preparas para alcanzar tus sueños, lo determina la familia a la que ayudaste porque no tenía qué comer, el anciano al que le tendiste la mano para cruzar la calle, el desconocido al que escuchaste desahogarse en el bus, lo determina la actitud con que seguiste adelante luchando por lo que creías contra viento y marea, la decisión de perdonar a quien te hizo daño, la sonrisa que obsequiaste a la mirada perdida con que te cruzaste en la calle o el abrazo que al darlo sin saberlo tú estaba salvando una vida…

El mundo ha cambiado su visión a una más técnica y calculadora, pero no encajar en ese parámetro de vez en cuando está bien, porque el mundo sigue necesitando también la mirada sensible, que prioriza la persona antes del número.

Tu esencia te determina, ser congruente con ella es nuestra labor, termino con una frase que leí y se quedó conmigo:

“Domine todas las teorías, conozca todas las técnicas pero al tocar un alma humana, sea apenas otra alma humana.” Carl Jung.

-FMS-

Fotografía: https://pin.it/fwsonlcu4pg7ki

Cada ladrón…

Cada persona analiza y juzga lo que ve no sólo desde su perspectiva, sino también desde su experiencia y la actitud de su corazón, por esa razón no mal gasto mis energías con las personas que siempre piensan mal de otros, de sus intenciones y sus intereses, prefiero invertirla en aquellos que creen en la bondad como una de las armas más nobles para conquistar, en los que escuchan su corazón cuando les habla del “beneficio de la duda”, en miradas transparentes que dejan su luz donde sea que vayan, corazones que contra todo pronóstico siguen iluminando y los que caminan con el perdón delante porque saben que los hace libres, esos seres que lejos de ser ignorantes sobre la realidad del mundo y las oscuras intenciones de algunos, saben cuidarse pero sin dejar de creer que los buenos somos mayoría y que el mundo sigue siendo un lugar con espacio para el amor y todos sus aliados. 

Al final, no es lo que entra en nosotros lo que nos contamina, sino lo que sale de nosotros, porque sale del corazón. 

-FMS-

Los colores del amor 

Y te veo, agotado, frustrado, molesto… 

Toda eso que a veces nos alcanza y se vuelve peso sobre los hombros, momentos que ensombrecen el ánimo y apagan un poco la alegría del corazón, momentáneos sí, pasajeros, pero no por eso menos reales…

Y me veo, cansada también aunque no espero que lo entiendas… Dicen que el matrimonio tiene sus momentos de éxtasis y sus cumbres borrascosas, sus días cálidos y sus noches oscuras, quiero ayudarte, quiero entenderte, te conozco, te he vivido y justamente por eso sé que debo alejarme, tu sanidad interior necesita menos intervención de mi parte, más espacios y más silencios, conozco tu mirada, la he visto antes…

Toma tu tiempo, toma tu espacio, ya pronto nos volveremos a encontrar en la parte de la montaña donde calienta el sol, ya casi sonreímos de nuevo tomados de la mano, ya casi vuelves a mirarme como tu puerto seguro y puedo abrazarte y recordar lo bien que la paso dentro de tu abrazo, pero hoy, en este momento, escóndete en tu cueva que yo me esconderé en la mía mientras pasa la tormenta y se acaba el frío, ya pronto vemos de nuevo las estrellas.

-FMS-

Instantes…

La vida es un pestañear, rodearse de relaciones significativas, abrazar nuevas experiencias y llenarnos de vivencias nos permitirá atesorar recuerdos indelebles y enriquecernos desde todo punto de vista, todo lo demás, lo tangible, lo material es necesario pero no puede ocupar el trono en nuestra vida, porque con la misma velocidad con la que llega, se va…

Donde esté nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón, procuremos darle valor a lo que verdaderamente lo merece e invertir nuestras fuerzas, nuestra energía, nuestro amor, en fin nuestra vida de manera que cuando se apaguen las luces tengamos el corazón lleno, en paz y una gran sonrisa en los labios. 

-FMS-

Y me haces reír…

Cuando estoy entera, firme y segura, me haces reír. 

Cuando me hice pedazos, son endebles mis pasos y vacila mi voluntad, me haces reír. 

Cuando tengo todo descifrado, claramente bajo control, me haces reír. 

Cuando se derrumbó mi castillo de cartas y nada tiene sentido, me haces reír. 

Cuando vuelo por los aires, imponente y fiera, me echo el mundo al hombro y me abro paso conquistándolo todo, me haces reír.

Cuando me siento pequeña, asustada e indefensa, con poca fuerza en mis brazos y se ha escondido mi héroe interno, me haces reír. 

Cuando todo es sol, brillo y brisa de mar, cuando me lleno de sueños, deseos y metas, me haces reír. 

Cuando el cielo son nubarrones, me azota la tormenta y la densa oscuridad me impide caminar, cuando no recuerdo mi canción interna, me haces reír. 

Y así, desde hace ya muchos años, desde que te conocí, desde aquel día uno me enseñaste a reír.

-FMS-

Verdadera intimidad

Poder hablar contigo de mis sueños más locos y mis miedos más turbios.

Compartirte aquello que me inyecta energía y también lo que me la drena. 

Hacerte partícipe de mis pasiones intensas y mis conformismos absurdos.

Levantar mi rostro desafiando al mundo o bajar por unos minutos mi mirada mientras me escondo como un cachorro asustado por breves instantes.

Reír contigo mis momentos de gloria y llorar con libertad mis desaciertos. 

Mostrarte la brillante y cálida luz que emano sin temor a que mires también la oscuridad que encierra mi corazón, esa que todos llevamos dentro.

Desnudar la mente y el alma siempre será muchísimo más poderoso que desnudar el cuerpo, pero cuando puedes hacerlo todo al  mismo tiempo y disfrutarlo con la misma intensidad, es hermosa plenitud.

-FMS-